Misericordia y Justicia Divina

“Dos frailes descalzos, a las seis de la mañana, en pleno invierno y nevando copiosamente, salían de una iglesia de París. Habían pasado la noche en adoración ante el Santísimo sacramento. Descalzos, en pleno invierno, nevando… Y he aquí que, en aquel mismo momento, de un cabaret situado en la acera de enfrente, salían dosSigue leyendo «Misericordia y Justicia Divina»

Para la Mayor Gloria de Dios

Que de tal manera luzca ante los demás la luz de vuestro buen ejemplo que los demás al ver vuestras obras glorifiquen al Padre Celestial (Mateo 5)Procura tu, ser modelo para los fieles en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe y en la pureza (1 Timoteo 4,12)

Partícula de Dios

Jesucristo se anonada en tal grado que está presente en la más pequeña partícula de cada Hostia consagrada

Evita la familiaridad excesiva

No descubras tu corazón a cualquiera. Trata tus asuntos con personas prudentes y temerosas de Dios. «Quien se aconseja con los sabios, llegará a ser sabio» (Proverbios 12)Cuidado al tratar con jóvenes o extraños. No adules a los ricos ni andes visitando poderosos.Busca la compañía de personas sensibles y humildes, de piadosas y virtuosas ySigue leyendo «Evita la familiaridad excesiva»

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

No te llenes de orgullo por tus buenas obras, pues los juicios humanos son diferentes a los juicios de Dios, a quien muchas veces es menos agradable lo que a los ojos humanos es más agradable. «la mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero DiosSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

Jesús

Por obediencia a su Padre y por amor a nosotros, Jesucristo se humilla hasta ocultarse bajo las especies del pan y del vino

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Imprudente quien coloca su esperanza en las personas humanas o en las demás creaturas. Maldito el hombre que confía en el hombre, dijo el profeta Jeremías. Y añade: Bendito aquel que sabe confiar en Dios (Jeremías 17) No te avergüences de prestar servicios humildes a otros por amor de Jesucristo, ni de aparecer pobre enSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

El Purgatorio

Es la «prisión» de los espíritus donde, segun San Pedro, Jesús se dirigió primero a anunciar la salvación (1 Pedro 3, 19-20). Los judíos lo llamaron Sheol. El nuevo testamento griego lo llama Hades (como distinto de la Gehenna, el lugar del fuego infernal), los católicos le llamamos purgatorio. Los primeros cristianos conocían eso. SiSigue leyendo «El Purgatorio»

Afectos desordenados

Mas cuando consiguen lo que querían, luego enseguida les remuerde la conciencia, porque se dejaron arrastrar por sus pasiones y perdieron batallas que deberían haber ganado, y lo que consiguieron no les ayuda en nada para alcanzar la paz que desean tener.De manera que la paz verdadera del alma no se consigue cediendo a lasSigue leyendo «Afectos desordenados»

Presencia real de Cristo en el Altar

También el admirable misterio de la presencia real del Señor bajo las especies eucarísticas, confirmado por el Concilio Vaticano II[6] y por otros documentos del Magisterio de la Iglesia[7], en el mismo sentido y con la misma autoridad con los cuales el Concilio de Trento lo había declarado materia de fe,[8] es manifestado en laSigue leyendo «Presencia real de Cristo en el Altar»