El hombre y la naturaleza visible

El objetivo de los masones sionistas globalistas: Despoblar el mundo guiados por principios grabados en piedra desde 1979 El modo de concebir las relaciones hombre-naturaleza visible afecta al mismo concepto de persona y sus relaciones con los demás. Como veremos más adelante hay tres conceptos que están relacionados: la dignidad del hombre, la fecundidad humanaSigue leyendo «El hombre y la naturaleza visible»

¿Cuáles son las consecuencias de la inmortalidad del alma?

Así como se conoce el árbol por sus frutos, se conocen los dogmas verdaderos por los buenos frutos que producen. La creencia en la inmortalidad del alma produce excelentes frutos: es para el hombre consuelo en la desventura, móvil de la virtud, fuente de los mayores heroísmos. Por el contrario, la negación de la inmortalidadSigue leyendo «¿Cuáles son las consecuencias de la inmortalidad del alma?»

¿Es lícito pelear por Cristo?

Suele haber entre los cristianos un cierto complejo cuando se oye hablar de la «guerra por Cristo» o de «dar la sangre por defender la Fe». El enemigo de la Iglesia Católica ha venido repitiendo hasta el cansancio que «el valor supremo es la Paz’» y que nada puede oponérsele, sea cual fuere el motivoSigue leyendo «¿Es lícito pelear por Cristo?»

Cruzadas

ha sido una barbarie de los cristianos medievales que intentaron imponer sus ideas a fuerza de espada.De este modo, no solo se viola la justicia sino también el buen sentido histórico. La verdad es que donde sin duda se expresó mejor el espíritu de la Cristiandad fue en el decurso de las Cruzadas Hubo, porSigue leyendo «Cruzadas»

Manzoni y España

Creo que tienen razón quienes, desde su punto de vista, desean que por decreto ministerial se elimine la novela Los novios de los programas de estudio. Me remonto a mi pequeña experiencia de estudiante alejado entonces de todo tipo de iglesias y de toda identificación religiosa, alumno de un liceo turinés que, desde hace másSigue leyendo «Manzoni y España»

La fe en el arte gotico y románicoEn la obscuridad del Medievo

Con el tiempo ya a mediados del siglo XI, las naves tenderían a ensancharse y elevarse,mientras que las torres y campanarios, que en las iglesias paleocristianas y del primer bizantino solían estar aisladas del edificio, se incorporaron ahora al bloque central, integrando en adelante su fachada. «El románico-decía el gran escultor Rodin- es siempre másSigue leyendo «La fe en el arte gotico y románicoEn la obscuridad del Medievo»

La muerte de un inquisidor

Entre los medievalistas laicos, Le Goff es uno de los santones pero no es ajeno a las gaffes, la más clamorosa de las cuales es la del asesoramiento histórico para la adaptación cinematográfica de El nombre de la rosa de Umberto Eco, quien tuvo que admitir que «su» Edad Media, la del libro, era históricamenteSigue leyendo «La muerte de un inquisidor»

Masonería, Theodor de Bry e Inglaterra

«Arma cínica de una guerra psicológica», es como define Pierre Chaunu el uso que las potencias protestantes hicieron de la obra de Las Casas. Las riendas de la operación antiespañola las llevó sobre todo Inglaterra, por motivos políticos pero también religiosos, pues en aquella isla, la separación de Roma efectuada por Enrique VIII había dadoSigue leyendo «Masonería, Theodor de Bry e Inglaterra»

El argumento de la milagrosa expansión del Cristianismo

Enunciación: La cuarta vía para mostrar la veracidad de la religión cristiana se basa en el claro carácter milagroso de la expansión inicial del Cristianismo y se estructura como sigue: 1. Si una religión exhibe singularmente una clara “ayuda divina” en su expansión inicial, debe ser la religión verdadera. 2. Teniendo prácticamente todo en suSigue leyendo «El argumento de la milagrosa expansión del Cristianismo»

¿Que te pido Señor?

¿Que te pido Señor? Hijos: Hombres siempre en tu mano. Pronto siempre a obedecerte a la voz de sus superiores, como Samuel: “Heme aquí. Siempre dispuestos a correr y a sufrirlo todo contigo y por tu causa, como los Apóstoles: “Vamos también nosotros a morir con Él 1 Re 3,16. Jn 11,16 Súplica ardiente paraSigue leyendo «¿Que te pido Señor?»