Los católicos y la educación

El Concilio de Letrán ya había establecido en 1179 la obligación de que toda parroquia contara con un colegio, donde se enseñaba a leer, escribir, contar y, desde luego, doctrina cristiana. Existía, además, algo similar a lo que hoy se llama «educación secundaria» en los conventos, donde impartía clases un «maestroescuela» designado generalmente por elSigue leyendo «Los católicos y la educación»

¿Dios existe?

5 vias Santo Tomás de Aquino 4 vía, consideración Santo Tomás de Aquino comete una falacia de petición de principio al suponer que la máxima verdad se identifica con el máximo ser (Dios), ya que no solo no se demuestra, sino que esa es una evidente confusión entre el plano epistémico (verdad) y el planoSigue leyendo «¿Dios existe?»

Un grave error de rango epistemológico

Pedir una prueba científica (directamente material) de la existencia del espíritu (lo esencialmente inmaterial) es simple y llanamente absurdo. Y más absurdo aún concluir a partir de allí que el espíritu no existe. Para ilustrarlo con una analogía imaginemos que viene alguien y nos reta a que le mostremos un cuadrado en voltios. Nosotros leSigue leyendo «Un grave error de rango epistemológico»

¿Qué es lo que hace fundamentalmente que alguien sea hombre o mujer?

No son sus cromosomas, ni los roles que cumplan en la sociedad, sino la función reproductiva. Es decir, si esa determinada persona, con todas las condiciones dadas, fuese a concebir una nueva vida, ¿qué función cumpliría? ¿La de ovular o la de inseminar el óvulo? La respuesta es lo que determina si alguien es hombreSigue leyendo «¿Qué es lo que hace fundamentalmente que alguien sea hombre o mujer?»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»