Todos los caminos conducen a Roma

Dios es quien primero llama al hombre. Olvide el hombre a su Creador o se esconda lejos de su faz, corra detrás de sus ídolos o acuse a la divinidad de haberlo abandonado, el Dios vivo y verdadero llama incansablemente a cada persona al encuentro misterioso de la oración. Esta iniciativa de amor del DiosSigue leyendo «Todos los caminos conducen a Roma»

Complacer a Dios

Que nos importan a nosotros tantas noticias raras? La persona a quién habla la Verdad Eterna se libra de la preocupación de muchas noticias inútiles Porque todo depende es del Hijo Eterno de Dios. Sin El nadie juzga ni entiende nada completamente Quien descansa tranquilo en Dios tiene firme su corazón, y para el todasSigue leyendo «Complacer a Dios»

Los deseos del Espíritu

La economía de la Ley y de la Gracia aparta el corazón de los hombres de la codicia y de la envidia: lo inicia en el deseo del Supremo Bien; lo instruye en los deseos del Espíritu Santo, que sacia el corazón del hombre. El Dios de las promesas puso desde el comienzo al hombreSigue leyendo «Los deseos del Espíritu»

La envidia

representa una de las formas de la tristeza y, por tanto, un rechazo de la caridad; el bautizado debe luchar contra ella mediante la benevolencia. La envidia procede con frecuencia del orgullo; el bautizado ha de esforzarse por vivir en la humildad: «¿Querríais ver a Dios glorificado por vosotros? Pues bien, alegraos del progreso deSigue leyendo «La envidia»

La envidia

es un pecado capital. Manifiesta la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de poseerlo, aunque sea en forma indebida. Cuando desea al prójimo un mal grave es un pecado mortal: San Agustín veía en la envidia el “pecado diabólico por excelencia” (De disciplina christiana, 7, 7) “De la envidia nacenSigue leyendo «La envidia»

Envidia

El décimo mandamiento exige que se destierre del corazón humano la envidia. Cuando el profeta Natán quiso estimular el arrepentimiento del rey David, le contó la historia del pobre que sólo poseía una oveja, a la que trataba como una hija, y del rico que, a pesar de sus numerosos rebaños, envidiaba al primero ySigue leyendo «Envidia»

Sobre el juicio

Este juicio tendrá varias características importantes: Sucederá en la segunda venida gloriosa de Cristo; al respecto, nadie sabe ni el día ni la hora. Se dará allí la resurrección de la carne: los santos recobrarán un cuerpo bendito y los condenados un cuerpo maldito. Estará presente allí, toda la humanidad, desde Adán y Eva hastaSigue leyendo «Sobre el juicio»

Juicio universal

«La resurrección de todos los muertos, “de los justos y de los pecadores” (Hch 24, 15), precederá al Juicio final. Esta será “la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz […] y los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal,Sigue leyendo «Juicio universal»

Juicio particular

«Cada hombre, después de morir, recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a través de una purificación, bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo, bien para condenarse inmediatamente para siempre.» (Catecismo, 1022). En la Sagrada Escritura aparece clara la idea deSigue leyendo «Juicio particular»

El pudor

protege el misterio de las personas y de su amor. Invita a la paciencia y a la moderación en la relación amorosa; exige que se cumplan las condiciones del don y del compromiso definitivo del hombre y de la mujer entre sí. El pudor es modestia; inspira la elección de la vestimenta. Mantiene silencio oSigue leyendo «El pudor»