San Juan 21:15-19Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.» Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que teSigue leyendo «Evangelio»
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Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya.Que todos sean uno —dice el Señor—, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, para que el mundo crea que tú me has enviado. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 17, 20-26. Que sean completamente uno. ✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oróSigue leyendo «Evangelio»
Oración por la protección cubre la masonería
Pongamos por intercesor al Príncipe de los Angeles del cielo, San Miguel, que arrojó al abismo a los enemigos infernales; a San José, esposo de la Virgen Santísima, celestial patrono de la Iglesia Católica; los grandes Apóstoles, San Pedro y San Pablo, sembradores de la fe cristiana y sus invictos defensores. En su patrocinio ySigue leyendo «Oración por la protección cubre la masonería»
En el obscuro Medievo
Es que la “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales,Sigue leyendo «En el obscuro Medievo»
Las principales religiones del mundo
Cristianismo Origen histórico El Cristianismo se inició en el siglo I, en el seno judaico del Imperio Romano, con el ministerio mesiánico de Jesús de Nazareth, llamado “el Cristo” (salvador). Fue condenado a muerte por las autoridades políticas y religiosas de su tiempo bajo los cargos de blasfemia (al proclamarse “Hijo de Dios”) y usurpaciónSigue leyendo «Las principales religiones del mundo»
Reino de los Cielos
Evangelio según san Mateo, 5: 10- 10 «Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos». (v. 10) No te admires, pues, si en cada una de estas bienaventuranzas no oyes la palabra reino, porque cuando dice «serán consolados», «alcanzarán misericordia» y otras cosas por el estilo,Sigue leyendo «Reino de los Cielos»
Evangelio
San Juan 17:11-19Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado.Sigue leyendo «Evangelio»
¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?
POR LA FE.—San Pablo tiene en una de sus epístolas una expresión misteriosa. Dice que Cristo habita por la fe en nuestros corazones: Christum habitare per fidem ir. cordibus vestris (Eph. 3,17). ¿Qué significan esas palabras? ¿Se trata de una inhabitación física de la humanidad de Cristo en iiuestras almas, a la manera de laSigue leyendo «¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?»
Exhortación: orar
Bien conocemos que todos Nuestros comunes afanes no bastarán para arrancar estas perniciosas semillas del campo del Señor si desde el cielo el Dueño de la viña no secunda Nuestros esfuerzos benignamente. Necesario es, pues, implorar con vehemente anhelo e instancia su poderoso auxilio como y cuanto lo piden la extrema necesidad de las circunstanciasSigue leyendo «Exhortación: orar»
Si Dios cuidara de nosotros, ¿habría padecimientos en este mundo?
Los sufrimientos provienen, frecuentemente, de nuestras propias faltas: tendríamos menos que padecer, si fuéramos más moderados en nuestros deseos, más razonables en nuestros proyectos, más sobrios y templados en nuestra vida. Dios permite el dolor, ya para hacernos expiar nuestros pecados, ya para probar nuestra fidelidad, así en la desgracia como en la dicha; yaSigue leyendo «Si Dios cuidara de nosotros, ¿habría padecimientos en este mundo?»