El padre nuestro y las bienaventuranzas

El Sermón de la Montaña es doctrina de vida, la Oración dominical es plegaria, pero en uno y otra el Espíritu del Señor da forma nueva a nuestros deseos, esos movimientos interiores que animan nuestra vida. Jesús nos enseña esta vida nueva por medio de sus palabras y nos enseña a pedirla por medio deSigue leyendo «El padre nuestro y las bienaventuranzas»

Felipenses

2:5  Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:2:6  El cual, siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios2:7  sino que se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre,2:8  se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz.2:9  Por esoSigue leyendo «Felipenses»

Santo Sacrificio de la Misa y el Reino de Dios

Con las invocaciones a la alianza, Jesús califica la Última Cena como una comida de renovación de la alianza, al igual que la Pascua era la comida en la que se renovaba la alianza de Dios con Moisés. Cuando los cristianos toman el cáliz eucarístico, reafirman su lugar dentro de la alianza; en la renovadaSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa y el Reino de Dios»

Alabar a Dios

Cuando un hombre, fiel a esta doctrina consoladora, dice de corazón: Dios mío, yo os ofrezco la alabanza que vuestro Hijo os tributa en el Altar; este hombre rinde al Todopoderoso, homenajes superiores a los de los ángeles y santosExplicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

Cristo

Lo que por el don sagrado concedía Dios a los que eran ungidos para ser reyes y sacerdotes, lo ha realizado el Espíritu Santo en el Hombre Cristo añadiendo una purificación, pues el Espíritu Santo purificó lo que de la Virgen María se formara para ser cuerpo del Salvador. Esta es la unción del cuerpoSigue leyendo «Cristo»

MARÍA SOLA ABRAZA AL QUE TODO EL UNIVERSO NO ABARCA

María fue hecha cielo en favor nuestro al llevar la divinidad que Cristo, sin dejar la gloria del Padre, encerró en los angostos límites de un seno para conducir a los hombres a una dignidad mayor. Eligió a ella sola entre toda la asamblea de las vírgenes para que fuese instrumento de nuestra salvación.En ellaSigue leyendo «MARÍA SOLA ABRAZA AL QUE TODO EL UNIVERSO NO ABARCA»

Corazón de las Sagradas Escrituras

Después de haber expuesto cómo los salmos son el alimento principal de la oración cristiana y confluyen en las peticiones del Padre Nuestro, San Agustín concluye: «Recorred todas las oraciones que hay en las Escrituras, y no creo que podáis encontrar algo que no esté incluido en la oración dominical» (Epistula 130, 12, 22) TodaSigue leyendo «Corazón de las Sagradas Escrituras»

LA ORACIÓN DEL SEÑOR: “PADRE NUESTRO”

“La oración del Señor o dominical es, en verdad el resumen de todo el Evangelio” (Tertuliano, De oratione, 1, 6) «Cuando el Señor hubo legado esta fórmula de oración, añadió: “Pedid y se os dará” (Lc 11, 9). Por tanto, cada uno puede dirigir al cielo diversas oraciones según sus necesidades, pero comenzando siempre porSigue leyendo «LA ORACIÓN DEL SEÑOR: “PADRE NUESTRO”»

LA ORACIÓN DEL SEÑOR: “PADRE NUESTRO»

«Estando él [Jesús] en cierto lugar orando, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: “Maestro, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos”» (Lc 11, 1). En respuesta a esta petición, el Señor confía a sus discípulos y a su Iglesia la oración cristiana fundamental. San Lucas da de ella un texto breveSigue leyendo «LA ORACIÓN DEL SEÑOR: “PADRE NUESTRO»»

La oración

supone un esfuerzo y una lucha contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador. El combate de la oración es inseparable del “combate espiritual” necesario para actuar habitualmente según el Espíritu de Cristo: Se ora como se vive porque se vive como se ora En el combate de la oración debemos hacer frente aSigue leyendo «La oración»