Arrogante y soberbio

Evangelio según san Mateo, 4: 8- 11 Otra vez el demonio lo llevó a la cumbre de un monte elevado, y le manifestó todos los reinos del mundo, y su gloria, y le dijo: «Todas estas cosas te daré, si postrándote me adoras». Entonces le dijo Jesús: «Retírate, Satanás, está escrito, pues, que adorarás alSigue leyendo «Arrogante y soberbio»

Vanagloria

Evangelio según san Mateo, 4: 5- 7 Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y lo colocó en lo más alto del templo, diciéndole: «Si eres Hijo de Dios, arrójate desde lo alto: está escrito, que mandará los ángeles en tu defensa, y te llevarán en sus manos para que la piedra noSigue leyendo «Vanagloria»

¿Por qué es necesaria la mortificación?

«Le han sido perdonados muchos pecados, porque amó mucho” Lucas 7 47 Porque nos sana de las consecuencias de nuestros pecados actuales (Penitencia). La penitencia es la mortificación que se hace para reparar por nuestros pecados personales. Es pues cosa clara que la mortificación es para nosotros una necesidad en razón de las consecuencias deSigue leyendo «¿Por qué es necesaria la mortificación?»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

Hijo mío, cuando sientas que de lo alto se te infunde el deseo de la bienaventuranza eterna y el anhelo por salir de la oscura cárcel de tu cuerpo para contemplar mi gloria sin ninguna sombra de mudanza, ensanchas tu pecho y recibe con inflamado afecto esa inspiración santa. Da incesantes gracias a la clemenciaSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada

La verdadera gloria y santa alegría están en gloriarse en ti, no en sí; en alegrarse de tu infinito poder, no de la propia virtud; en no complacerse en criatura alguna sino por ti. Que sea glorificado tu nombre, no el mío; que sean exaltadas tus obras, no las mías; que sea bendito tu nombre,Sigue leyendo «De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada»

Condiciones para una buena oración

Humilde: Sabiendo quien es Dios y quienes somos nosotros, sabiendo que nosotros somos quienes necesitamos de Él. Como en la parábola del fariseo y el publicano (cf. Lc 18, 9-14), que se refiere a la humildad del corazón que ora. “Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador”. La humildad también somete nuestra oraciónSigue leyendo «Condiciones para una buena oración»

De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada

Señor: ¿quién es el hombre para que de él te acuerdes? ¿Quién es el hijo del hombre para que le visites? (Salmo 8,5) ¿Qué ha hecho el hombre para que le des tu gracia? ¿De qué podré quejarme, Señor si me abandonas? ¿Con qué derecho podré reclamar, si no hicieres lo que te pida? LoSigue leyendo «De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada»

Frutos de la oración

Nos saca del pecado es el primer fruto de la oración. Así decía santa Catalina de Siena: “o dejamos la oración o dejamos el pecado”. En este orden de ideas, “la oración restablece al hombre en la semejanza con Dios” (Catecismo, 2572) y transforma el corazón. (cf. Catecismo, 2739)

Dejar atrás el pecado porque Dios viene al hombre

Evangelio según san Mateo, 3: 13- 15 Entonces vino Jesús de Galilea al Jordán a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. San Juan se lo estorbaba, diciendo: «Yo debo ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?». Respondiendo Jesús, le dijo: «Déjame ahora. Así conviene que nosotros cumplamos la justicia»; y entoncesSigue leyendo «Dejar atrás el pecado porque Dios viene al hombre»

En el aspecto moral, psicológico y espiritual

La respuesta a los llamados de Dios: muchas personas no se han podido perdonar el hecho de no haber respondido a Dios con la generosidad que Él exigía. Cierto es que “el amor de Cristo nos apremia” (2 Cor 5,14), sin embargo, siempre estamos a tiempo para decirle a Dios: “hágase en mí según tuSigue leyendo «En el aspecto moral, psicológico y espiritual»