¿Dónde ve usted señales de esperanza?



Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son los niños pequeños, niños y niñas inocentes, jóvenes castos y vírgenes, verdaderos esposos católicos, padres y madres de familia, personas solteras, viudas, monjes, monjas de clausura, que son las “gemas” espirituales de la iglesia; y también sacerdotes simples que debido a su fidelidad a la fe, son en ocasiones marginados y humillados. Incluso hay miembros del clero que defienden con coraje la Verdad de Cristo en medio de un campo de batalla, a pesar de perder ventaja personales y temporales. Yo les llamaría “salmones” espirituales de nuestros días, ya que nadan contra la corriente y saltan sobre obstáculos hacia las aguas puras de su origen. La más pura fuente y origen de la Iglesia es precisamente la Persona de Jesucristo, concretamente, la Santísima Eucaristía. El creciente número de campanillas de invierno y de “salmones” espirituales definitivamente contribuirán al beneficio de toda la Iglesia militante y al feliz estado de la Santa Romana Iglesia, pro felici statu sanctae Romanae ecclesiae. En medio de la oscuridad de la actual crisis de la Iglesia, nos pueden iluminar y alentar las palabras del Papa León I el Magno († 461), que solía describir la invencible fe de los pequeños de la Iglesia. Afirmaba: «La fe establecida como regalo del Espíritu Santo no temía a cadenas, encarcelamientos, destierros, hambre, fuego, ataques de las bestias salvajes, tormentos refinados de los crueles perseguidores. Por esta fe en todo el mundo, no solo hombres, sino también mujeres, no solo jóvenes imberbes, sino también jovencitas lucharon hasta el derramamiento de su sangre» (Sermón 74,3). Cristo superará la actual crisis de su Iglesia en y a través de su Eucaristía.

Athanasius Schneider. Christus vincit!

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Bautismo del espíritu



Evangelio según san Mateo, 3: 11- 12 «Yo en verdad os bautizo aquí en agua para que hagáis penitencia, pero El que ha de venir después de mí, es más fuerte que yo: cuyo calzado yo no soy digno de desatar. El os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Ya tiene el bieldo (aventador) en su mano, y limpiará muy bien su era, y reunirá el trigo en su granero; pero quemará las pajas en el fuego inextinguible». (vv. 11- 12)

No dice, pues, «os dará el Espíritu Santo», sino «os bautizará en el Espíritu Santo». La misma argumentación metafórica de que se vale hace resaltar la abundancia de la efusión de la gracia. 1Por esto se demuestra también que sólo basta la voluntad, aun en la fe, para justificarse, y que no son necesarios los trabajos y los sudores; y así como es fácil ser bautizados, así por su medio, es fácil mudarse y hacerse mejores. En el fuego demuestra la vehemencia de la gracia, que no puede contrariarse, y para que se conozca que a semejanza de los antiguos y grandes profetas, puede transformar a los suyos. Por ello, pues, hace mención del fuego, porque muchas de las visiones de los profetas se verificaron por medio del fuego

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 11,4

Oración

Yo miro atento al Señor, espero en Dios, mi salvador

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.
Todos verán la salvación de Dios.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Lc 7, 24-30.

Juan es el mensajero que prepara el camino del Señor.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas.

CUANDO se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con lujo? Los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales.
Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. El es de quien está escrito:
“Yo envío mi mensajero delante de ti para que prepare el camino ante ti”.
Porque os digo que entre los nacidos de mujer nadie es más grande que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es más grande que él».
Al oírlo, toda la gente, incluso los publicanos, que habían recibido el bautismo de Juan, bendijeron a Dios. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de Dios para con ellos.

Palabra del Señor.

Ricardo, tienes hambre ¿no es así?

-Ricardo, tienes hambre ¿no es así?

-Oh, no, he comido por el camino

-!Quién sabe lo que habrás comido!

-Para mi fué suficiente!

Puede ser que durante el largo trayecto se haya detenido en una fuente, mojado el pan en el agua límpida, y condimentándolo con muchas oraciones, se haya puesto contento pensando en las sardinas guardadas para los pobres, y, reanudando el viaje, dándose ánimo repitiendose a si mismo: «ellos sí que lo necesitan»
Cuando comía tenía que dejar siempre algo para sus predilectos, porque de otra manera tampoco habría podido comer:

¿Cómo podemos sentarnos a la mesa -decía- pensando que hay personas que tienen hambre y pueden no comer porque no poseen ni lo imprescindible?

#frayclaudio #panyagua #condimento #másalladelarte #epifaniourbani #claudiogranzotto
sobre Fray Claudio Granzotto

Más allá del Arte (Epifanio Urbani)