Evita la familiaridad excesiva

No descubras tu corazón a cualquiera. Trata tus asuntos con personas prudentes y temerosas de Dios. «Quien se aconseja con los sabios, llegará a ser sabio» (Proverbios 12)Cuidado al tratar con jóvenes o extraños. No adules a los ricos ni andes visitando poderosos.Busca la compañía de personas sensibles y humildes, de piadosas y virtuosas ySigue leyendo «Evita la familiaridad excesiva»

Regresen

Si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo acebuche, fuiste injertado en ellas y hecho partícipe de la raíz, es decir, de la pinguosidad del olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, ten en cuenta que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pero dirás:Sigue leyendo «Regresen»

El papa no es Santo

Los papas suelen acudir asiduamente a la confesión, una vez a la semana al menos. Así lo han hecho todos los papás de reciente memoria. Presumiblemente, se confesaran de pecados. De otra manera, el sacramento no sería válido. No aprovecha confesarse de las propias virtudes o de los pecados de los demás. En el NuevoSigue leyendo «El papa no es Santo»

El Sacerdocio real de los fieles

Pero, en la naturaleza del sacerdocio ministerial se manifiesta otra realidad de gran importancia, a saber, el sacerdocio real de los fieles, cuyo sacrificio espiritual es consumado por el ministerio del Obispo y de los presbíteros en unión con el sacrificio de Cristo, único Mediador.[9] En efecto, la celebración de la Eucaristía es acción deSigue leyendo «El Sacerdocio real de los fieles»

LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA

El drama de la oración se nos revela plenamente en el Verbo que se ha hecho carne y que habita entre nosotros. Intentar comprender su oración, a través de lo que sus testigos nos dicen en el Evangelio, es aproximarnos a la santidad de Jesús Nuestro Señor como a la zarza ardiendo: primero contemplándole aSigue leyendo «LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA»

Institución del Sacerdocio

En verdad, la naturaleza del sacerdocio ministerial propia del obispo y del presbítero, quienes en la persona de Cristo ofrecen el sacrificio y presiden la asamblea del pueblo santo, resplandece en la forma del mismo rito, por la preeminencia del lugar reservado y por el ministerio mismo del sacerdote. Más aún, el contenido de esteSigue leyendo «Institución del Sacerdocio»

La fe en las palabras de Jesús

En la misa, Jesús predica su Evangelio por boca del sacerdote y de esta enseñanza podemos sacar bienes inmensos. Hace milagros cambiando el vino en su Sangre Divina; prodigio, infinitamente más grande, que el de Caná. Transubstancia, como en la cena, el pan en su Cuerpo verdadero. Después de la consagración, lo vemos elevarse entreSigue leyendo «La fe en las palabras de Jesús»

La Dignidad Sacerdotal

El sacerdote puede decir de sí mismo con San AgustínAquel que me ha creado sin mi participación, es creado con mi concurso: Aquel que ha hecho todo de la nada sin mi ayuda, me ha dado el poder, de producirle a Él. ¿No es este un gran misterio y un gran milagro que excede aSigue leyendo «La Dignidad Sacerdotal»

El Sacerdote después de la consagración

Nosotros ofrecemos a Vuestra Majestad el don de una Víctima pura, de una Víctima santa, de una Víctima sin mancha, el Pan sagrado de la vida eterna y el Cáliz de la eterna salvación. Dignaos Señor, mirarlos con rostro propicio y sereno, y aceptar bondadosamente está Hostia inmaculada, como os dignatarios aceptar los presentes deSigue leyendo «El Sacerdote después de la consagración»

Moisés y la oración del mediador

Cuando comienza a realizarse la promesa (Pascua, Éxodo, entrega de la Ley y conclusión de la Alianza), la oración de Moisés es la figura conmovedora de la oración de intercesión que tiene su cumplimiento en “el único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo-Jesús, hombre también” (1 Tm 2, 5)