Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya.
Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo,
y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Mt 9, 1-8.
La gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.
✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
EN aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
«¡Ánimo, hijo!, tus pecados te son perdonados».
Algunos de los escribas se dijeron:
«Este blasfema».
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
«¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados —entonces dice al paralítico—: “Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa”».
Se puso en pie y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.
Palabra del Señor.

«Per ipsum…».
—Cristo es el único Camino (lo. 14,6). Nadie puede ir al Padre sino por El , ya que sólo El conoce al Padre y aquel a quien El quisiere revelárselo (Mt. 11,27). De manera que la preocupación fundamental, y casi podríamos decir la única, del cristiano que quiere santificarse no ha de ser otra que la de incorporarse cada vez más intensamente a Cristo para hacerlo todo por El.
Es preciso que desaparezcamos nosotros, o, mejor dicho—para quitar a la frase todo resabio panteísta—, es preciso incorporar de tal manera a Cristo todas nuestras buenas obras, que no nos atrevamos a presentar ante el Padre una sola de ellas sino por Cristo, a través de Cristo, por medio de Cristo. Esto complacerá al Eterno Padre y le dará una glorificación inmensa. No olvidemos que el Eterno Padre, en realidad, no tiene más que un solo amor y una sola obsesión eterna—si es lícito hablar así—: su Verbo, Nada le interesa fuera de El; y si nos ama infinitamente a nosotros, es «porque nosotros amamos a Cristo y hemos creído que ha salido de Dios»; absolutamente por nada más.
Lo ha dicho expresamente el mÍsmo Cristo: «Ipse enim Pater amat vos quia vos me amastis et credidistis quia ego a Deo exivi» (lo. 16,27). ¡Sublime misterio, que debería convertir nuestro amor a Cristo en una especie de obsesión, la única de nuestra vida, como constituye la única de su Padre celestial y constituyó y constituirá siempre la única de todos los santos!
¿Qué otra cosa hace la Iglesia y qué nos enseña en su divina liturgia sino únicamente esto? A pesar de ser la esposa inmaculada de Cristo, en la que no hay la menor mancha ni arruga (Eph. 5,27), la santa Iglesia no se atreve a pedirle nada al Eterno Padre en nombre propio, sino única y exclusivamente en el de su divino Esposo: per Dominum nostrum Iesum Christum Filium tuum…
TEOLOGÍA DE LA PERFECCIÓN CRISTIANA POR EL RVDO. P. FR. ANTONIO ROYO MARÍN, O. P

Lección corta de filosofía
Para conocer mejor al hombre es conveniente conocer también los demás seres que le rodean y le sirven. En este mundo visible no hay más que tres clases de seres vivientes: las plantas, los animales y el hombre. Admítase distinción entre las tres cosas siguientes:
1º El principio vital de las plantas.
2º El alma sensitiva de los animales
3º El alma inteligente del hombre.
1º El principio vital de las plantas. – Los actos de la vida vegetativa son tres:
1º, la planta se nutre;
2º, crece y se desarrolla;
3º, se propaga, es decir, produce una planta igual.
La materia bruta no vive; luego la planta necesita de un principio de vida.
¿De qué naturaleza es el principio vital de la planta? Los sentidos no lo perciben: sólo la razón, en vista de los fenómenos que ese principio produce, determina sus caracteres esenciales. Es simple, inmaterial, aunque de una manera imperfecta, puesto que no existe sino con la materia. Se diferencia de las fuerzas físicas y químicas del organismo, porque la química no puede producir ningún ser viviente, ni siquiera una substancia orgánica
Es producido por la virtud de la semilla, no obra sino en unión con el cuerpo organizado, y desaparece cuando la planta muere.
Nosotros, los cristianos, sabemos que este principio vital viene de la palabra creadora de Dios, que ha dado la vida a los seres vivientes de la tierra y con ella el poder de reproducirse: Produzca la tierra hierva verde y semilla, y árboles frutales, que den fruto cada uno según su género, cuya simiente esté en él mismo sobre la tierra. Y así se hizo (Gén., I, 11).

John Stuart Mill
el legado de Wollstonecraft durante buena parte del Siglo XIX en Inglaterra no será, sin embargo, una mujer, sino un hombre: John Stuart Mill. Su libro La sujeción de la mujer, publicado en 1869, es su obra más importante en esta materia, editada no sólo en su país de origen, sino también en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Austria, Suecia, Italia, Polonia, Rusia, Dinamarca, entre otros países.
Allí, Mill hace concreto hincapié en la desigualdad ante la ley entre hombres y mujeres, criticando especialmente el régimen marital de su época, el cual concedía derechos legales sobre los hijos solamente al padre (ni con la muerte del marido la madre gozaba de custodia legal de los hijos), enajenaba cualquier propiedad que pudiera tener la mujer en favor de su esposo, y hacía de ella prácticamente una propiedad de aquél: “La mujer no puede hacer nada sin el permiso tácito, por lo menos, de su esposo. No puede adquirir bienes más que para él; desde el instante en que obtiene alguna propiedad, aunque sea por herencia, para él es ipso facto” escribe John Stuart Mill.
No obstante —es justo subrayarlo— el suyo no fue sólo un trabajo intelectual. También llevó, como diputado de la Cámara de los Comunes, estas demandas a la arena política. Así, propuso (sin éxito) que, en el marco de una reforma electoral que se trataba en sus días, se cambiase la palabra “hombre” por “persona”, de modo que pudiera habilitar el voto femenino. En este marco, en 1869 Inglaterra ve nacer la Sociedad Nacional del Sufragio Femenino, y en 1903 la Unión Social y Política Femenina , cuyo lema “Voto para las mujeres” —nombre también de su periódico semanal— presiona al Parlamento para que incluya políticamente a las mujeres. El objetivo recién sería cumplido en 1918, tras varios años de mucha tensión política y social.
Mill, John Stuart. La sujeción de la mujer. Biblioteca Virtual Universal, 2003, p. 33,
WSPU por sus siglas en inglés (Woman Social and P olitical Union).

A los jóvenes
Todo argentino, pero principalmente la juventud, debe saber que Catolicismo y masonería son términos que se contradicen y excluyen absolutamente como el Cristo y el Anticristo. Y también debe saber que el liberalismo o laicismo en todas sus formas constituyen la expresión ideológica propia de la masonería;.
Poco importa que muchos liberales no sean masones; hay instrumentos lúcidos con instrumentos ciegos. Lo importante es que unos y otros colaboran objetivamente en la destrucción de la Iglesia de Cristo y del orden católico de la República. Lo que mueve toda la acción de la masonería es, en última instancia, el odio a Cristo y a todo lo que lleva su nombre en las almas y en las instituciones humanas. Su objetivo final es la destrucción de lo católico y de todo lo que se fundamenta o inspira en su doctrina. La Iglesia de Cristo ha presidido todas las funciones de la Patria misma. Ella está presente —vigilante y actuante— en todos los hechos trascendentes y decisivos de nuestra historia. Católico es el origen, la raíz y la esencia del ser argentino.
Quiere decir que atentar contra lo católico es conspirar contra la Patria. Más todavía, la disminución de la fe en el pueblo argentino comporta a la vez una disminución de su patriotismo. De ahí que la defensa de la Fe Católica, y la restauración de la Patria en Cristo sea la forma más pura y plena de servir a la Patria. La impiedad masónica, por el contrarío, es causa de indiferencia, desprecio y deslealtad hacia la Patria
DECLARACIÓN DEL EPISCOPADO ARGENTINO SOBRE LA MASONERÍA
ALBERTO CATÜRÉLLÍ LA IGLESIA CATÓLICA Y LA MASONERÍA Doctrina y Documentos

Un sacerdocio externo, visible…

Por eso el sacerdocio externo y visible de Jesucristo se transmite en la Iglesia, no de manera universal, genérica e indeterminada, sino que es conferido a los individuos elegidos, con la generación espiritual del orden, uno de los siete sacramentos, el cual confiere no sólo una gracia particular, propia de este estado y oficio, sino también un carácter indeleble que asemeja a los sagrados ministros a Jesucristo sacerdote, haciéndolos aptos para ejecutar aquellos legítimos actos de religión con que se santifican los hombres y Dios es glorificado, según las exigencias de la economía sobrenatural
CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA
El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento
Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía.
Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores para aplicar correctamente la prueba de la evidencia interna. Una de estas reglas es que frente a una aparente inconsistencia o contradicción, el analista debe seguir aquel postulado de Aristóteles de acuerdo con el cual “el beneficio de la duda ha de ser dado al documento, y no debe arrogárselo el crítico para sí mismo”. En otras palabras, haciendo una analogía jurídica, el documento se considera “inocente” hasta que no se pruebe lo contrario. Por tanto, como bien ha señalado el académico John W. Montgomery, “uno debe dar atención a las afirmaciones del documento bajo análisis, y no suponer fraude o error excepto si el autor se descalifica por contradicciones o por inexactitudes factuales conocidas”. Y no solo eso. Aún en el caso en que el historiador se encuentre con lo que le parece una contradicción debe hacerse tres preguntas antes de proclamarla como tal:
1) ¿hemos comprendido bien este pasaje?,
2) ¿poseemos el conocimiento suficiente acerca de esta cuestión?, y
3) ¿podemos arrojar alguna luz adicional sobre esto a través de la investigación documental y arqueológica? Solo después de ello puede darse un juicio intelectualmente honesto sobre el tema.
Pues bien, dado ese contexto, ¿es el Nuevo Testamento un libro “plagado de contradicciones” como pretende la objeción? Al parecer no. Cuando le aplicamos al análisis del Nuevo Testamento los criterios mencionados varias de las “insalvables contradicciones” de las que nos hablan los críticos se muestran como puramente aparentes. Como muestra de ello responderemos brevemente a algunas de las “contradicciones” que más comúnmente se plantean
¿Qué día fue la celebración de la Pascua?
El jueves, día de la Última Cena (Lucas 22: 7- 15).
El viernes, día de la crucifixión (Juan 19: 14,31)
Esto era tomado como una contradicción insalvable por los exégetas hasta que el descubrimiento de los escritos del Qumrám ha llevado a una solución convincente y viable en virtud de la cual “podemos decir que lo que San Juan refirió es históricamente preciso. Jesús derramó realmente su sangre en la víspera de la Pascua, a la hora de la inmolación de los corderos. Sin embargo, celebró la Pascua con sus discípulos probablemente según el calendario de Qumrám, es decir, al menos un día antes: la celebró sin cordero, como la comunidad de Qumrám, que no reconocía el templo de Herodes y estaba a la espera del nuevo templo”.
De este modo, Jesús habría celebrado la Pascua con sus discípulos un día antes de la fecha convencional y su crucifixión se habría dado en esta última, siendo él el verdadero cordero. Y, en particular, no es raro que en este punto adopte una costumbre similar a la de Qumrám pues él considera que el verdadero templo no es el de Herodes sino Él mismo (cfr. Juan 2: 19- 22). Por tanto, no hay contradicción.
Benedicto XVI 5 de abril del 2007 Homilía de Jueves Santo

La ley y los Profetas
Evangelio según san Mateo, 5: 17- 19 «No penséis que he venido a destruir la ley o los profetas; no he venido a destruirlos, sino a darles cumplimiento. Porque en verdad os digo que el cielo y la tierra no pasarán, sin que se cumpla todo el contenido de la ley hasta una jota o un ápice. Por lo cual quien quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños y enseñare así a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas quien hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos». (vv. 17- 19)
Cuando un judío te arguya porque no observas los preceptos de la ley y de los profetas, que Jesucristo dijo no había venido a abrogar sino a cumplir, te verás obligado a confesarte, o como subyugado a la falsa superstición, o a decir que el capítulo es falso, o a negar que tú seas verdadero discípulo de Cristo. A lo que contesta San Agustín: San Agustín, contra Faustum, 18,7 Los católicos nada tienen que temer de ese capítulo -como si no cumpliesen la ley y los profetas-, porque tienen la caridad de Dios y del prójimo, preceptos en los cuales están resumidos toda la ley y los profetas. Y todo lo que allí está profetizado por los acontecimientos, las ceremonias y las palabras figuradas lo reconocen cumplido en Jesucristo y en la Iglesia. De donde se deduce que ni estamos sometidos a la superstición, ni negamos la veracidad de este capítulo, ni que somos discípulos de Cristo
San Agustín, contra Faustum, 18, 3

PRIMERO LA ABOLICIÓN DEL HOMBRE, LUEGO LA ABOLICIÓN DE LOS GēNęR0s
La «promoción de la mujer» como objetivo intermedio Mujeres protestan contra la presidencia del «mâchįzta» Donald Trump en la «Marcha de las Mujeres» en Washington D. C. Queda por ver si llevar «pûssyhªts» (gorros de vªgìn@) da más credibilidad a su causa. Sin embargo, el cartel «The future is still fēm@le” (El futuro sigue siendo fēmėnįnō) es una clara declaración de guerra al GēNęR0 masculino.
La norma anterior de la hėtēroséxüãlidªd es disuelta así como idea y ahora es solo una de las muchas opciones de GēNęR0 posibles. El término gramatical «GēNęR0» está mal empleado y desde entonces se ha utilizado para dar nombre a la «diversidad de GēNęR0». Para la profesora de Berkeley Judith Butler, la humanidad solo se liberará realmente cuando la hėtēroséxüãlidªd deje de ser la norma. Solo entonces podrá vivir plenamente su verdadera orientación sęxüâl, solo entonces no habrá más discriminación. Para Butler, el camino hacia este estado ideal pasa por la «promoción de la mujer».
Esta medida cuenta con la aprobación social y, llevada al extremo, es al mismo tiempo un medio de diluir las identidades de GēNęR0 tradicionales sin que la gente se dé cuenta de la manipulación. Escribe sobre esto en «El GēNęR0 en disputa»: «Sigue siendo estratégico o transitorio invocar a las mujeres para que hagan demandas representativas en su interés».
La promoción de la mujer o la de smasc uliniz ación de la sociedad no es, por tanto, una meta, sino solo una etapa intermedia en el camino hacia una sociedad con potencialmente millones de géneros
Judith Butler, Das Unbehagen der Geschlechter, Francfórt, 1990, P.209
