Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»
Archivo de categoría: Amor
¿Dónde ve usted señales de esperanza?
Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»
¿Dónde ve usted señales de esperanza?
Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»
¿Dónde ve usted señales de esperanza?
Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»
De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura
Oh Dios mió! Oh dulzura inefable! Amárgame todo consuelo carnal que del amor de lo eterno me aparte, y que culpablemente me atraiga mostrándome algún objeto de fugaz deleite Dios mío, que la carne y la sangre no me venzan y subyuguen; que el mundo con su efímera gloria no me engañe, que el diabloSigue leyendo «De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura»
Los pecados y errores cometidos
:de los pecados hay que pedir perdón a Dios y olvidarlos. Cuando el Señor perdona, los borra, los quita, los elimina, ya no existen más que en el recuerdo de quien quiere seguirlos recordando. La contrición de corazón no tiene como intención llenarnos de rabia contra nosotros, sino de amor hacia Dios que nos sigueSigue leyendo «Los pecados y errores cometidos»
Christus vincit! Christus regnat! Christus imperat!
San Alejandro de Alejandría, predecesor inmediato de san Atanasio, nos dejó la siguiente preciada declaración sobre la singularidad de la Iglesia: «La única Iglesia, católica y apostólica, permanecerá siempre indestructible, incluso cuando el mundo entero le pague con la guerra en su contra. Porque su Señor la fortaleció diciendo: «¡ Ánimo!: Yo he vencido alSigue leyendo «Christus vincit! Christus regnat! Christus imperat!»
Non sum dignus
Evangelio según san Mateo, 3: 11- 12 «Yo en verdad os bautizo aquí en agua para que hagáis penitencia, pero El que ha de venir después de mí, es más fuerte que yo: cuyo calzado yo no soy digno de desatar. El os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Ya tiene elSigue leyendo «Non sum dignus»
Evangelio
San Mateo 21:23-27Llegado al Templo, mientras enseñaba se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo diciendo: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Y quién te ha dado tal autoridad?» Jesús les respondió: «También yo os voy a preguntar una cosa; si me contestáis a ella, yo os diré a mi vez con quéSigue leyendo «Evangelio»
Justicia y Caridad
En el cristianismo la caridad lo es todo, porque también Dios es caridad. En efecto, San Juan, que al apoyar la joven cabeza sobre el pecho blanco y palpitante de Jesús, pudo gozar el éxtasis de su alma pura, las armonías del Corazón Divino, nos asegura que Dios es caridad: Deus Charitas est «pero antesSigue leyendo «Justicia y Caridad»