4 …que sepa gobernar bien su propia casa, que tenga sus hijos en sumisión con toda decencia; 5—pues si uno no sabe gobernar su propia casa ¿cómo podrá cuidar de la Iglesia de Dios?— 1 Timoteo 3, 5
Archivo de categoría: Hijos
UNA ASPIRACIÓN
1. La poderosa y casi irresistible aspiración de los pueblos a una liberación constituye uno de los principales signos de los tiempos que la Iglesia debe discernir e interpretar a la luz del Evangelio[1]. Este importante fenómeno de nuestra época tiene una amplitud universal, pero se manifiesta bajo formas y grados diferentes según los pueblos.Sigue leyendo «UNA ASPIRACIÓN»
Hijos de Dios
I San Juan 3 3:1 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Por eso el mundo no nos conoce porque no le reconoció a él
Cristo
Lo que por el don sagrado concedía Dios a los que eran ungidos para ser reyes y sacerdotes, lo ha realizado el Espíritu Santo en el Hombre Cristo añadiendo una purificación, pues el Espíritu Santo purificó lo que de la Virgen María se formara para ser cuerpo del Salvador. Esta es la unción del cuerpoSigue leyendo «Cristo»
La ideología de género
Las feministas promotoras de la ideología de género, como Simone de Beauvoir, enseñan que para acabar con la diferencia entre hombre y mujer, hay que acabar completamente con la distinción entre lo femenino y lo masculino, entre hombre y mujer, es decir, ya no hablamos de sexo porque está ligado a lo biológico, sino deSigue leyendo «La ideología de género»
Las heridas de los hijos
Supongamos que el hijo de un doctor muy competente encuentra en su camino una piedra que le hace caer, y que en la caída se rompe un miembro. Su padre acude enseguida, lo levanta con amor y cura sus heridas, valiéndose para ello de todos los recursos de su ciencia; y pronto su hijo, completamenteSigue leyendo «Las heridas de los hijos»
Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger
en cuanto sea posible, al extranjero que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen. Las autoridades deben velar para que se respete el derecho natural que coloca al huésped bajo la protección de quienes lo reciben. Las autoridades civiles, atendiendo al bien común de aquellosSigue leyendo «Las naciones más prósperas tienen el deber de acoger»
Los que están sometidos a la autoridad
deben mirar a sus superiores como representantes de Dios que los ha instituido ministros de sus dones (cf Rm 13, 1-2): “Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana. Obrad como hombres libres, y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad, sino como siervos de Dios” (1 PSigue leyendo «Los que están sometidos a la autoridad»
Además de la Gracia y la Fe, las Obras
Hacerse discípulo de Jesús es aceptar la invitación a pertenecer a la familia de Dios, a vivir en conformidad con su manera de vivir: “El que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, éste es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mt 12, 49). Los padres deben acoger y respetar con alegría y acciónSigue leyendo «Además de la Gracia y la Fe, las Obras»
La familia y el reino de Dios
Los vínculos familiares, aunque son muy importantes, no son absolutos. A la par que el hijo crece hacia una madurez y autonomía humanas y espirituales, la vocación singular que viene de Dios se afirma con más claridad y fuerza. Los padres deben respetar esta llamada y favorecer la respuesta de sus hijos para seguirla. EsSigue leyendo «La familia y el reino de Dios»