Frutos de la oración

Nos saca del pecado es el primer fruto de la oración. Así decía santa Catalina de Siena: “o dejamos la oración o dejamos el pecado”. En este orden de ideas, “la oración restablece al hombre en la semejanza con Dios” (Catecismo, 2572) y transforma el corazón. (cf. Catecismo, 2739)

Señor, quédate con nosotros, que se hace tarde y anochese

¿Cómo ve reflejados los misterios de la Sagrada Pasión del Señors en la Iglesia de hoy en día? Como Cuerpo Místico de Cristo y Esposa suya, la Iglesia debe pasar por los misterios de su Divino Esposo. La actual crisis es, sin luga a dudas, el momento de mayor y profundo sufrimiento de la Iglesia,Sigue leyendo «Señor, quédate con nosotros, que se hace tarde y anochese»

Y son dos caminos hermosos, porque ahora es tiempo de Gracia

Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque enSigue leyendo «Y son dos caminos hermosos, porque ahora es tiempo de Gracia»

Habla usted mucho del ecologismo. ¿Cuál es la amenaza del ecologismo en la antropología modernista?

Para la ONU y otras organizaciones, el ecologismo es un buen sucedáneo. Por ejemplo, no se le puede decir a la gente que no existen los 10 Mandamientos sin sustituirlos por algo. Con la presión de los medios de comunicación pueden inculcarle que una persona que cuida de no arrojar papeles en la calle, diferenciaSigue leyendo «Habla usted mucho del ecologismo. ¿Cuál es la amenaza del ecologismo en la antropología modernista?»

Hermosas por fuera, pero llenas de veneno

Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque enSigue leyendo «Hermosas por fuera, pero llenas de veneno»

Confesión de los pecados

Evangelio según san Mateo, 3: 5- 6 Entonces salía hacia él Jerusalén y toda la Judea, y toda la región cercana a las márgenes del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. (vv. 5- 6) Comparándose con la santidad del Bautista, ¿quién puede considerarse justo? Así como un vestido blanco,Sigue leyendo «Confesión de los pecados»

¿Por qué Dios no lo evita?

En primer lugar, Dios permite el mal «respetando la libertad de su criatura» (Catecismo, 311). Es curioso que generalmente nos dirijamos a Dios pidiéndole que nos libre del mal físico que es incomparablemente menor al mal moral. Pedimos a Dios que nos libre de la enfermedad, de la catástrofe, de la muerte de un serSigue leyendo «¿Por qué Dios no lo evita?»

Tibieza

“Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.” (Ap 3, 15-16). Existe un nivel “generalizado” de la tibieza que se describe en la terrible frase: “el que peca y reza, empata”. Desgraciadamente debemos reconocerSigue leyendo «Tibieza»

El cuerpo del hombre

participa de la dignidad de la “imagen de Dios”: es cuerpo humano precisamente porque está animado por el alma espiritual, y es toda la persona humana la que está destinada a ser, en el Cuerpo de Cristo, el templo del Espíritu (cf. 1 Cor 6,19-20; 15,44-45).» (Catecismo, 364). En el cuerpo se encuentran las facultadesSigue leyendo «El cuerpo del hombre»

Quien soy yo?

¿Por qué los santos han dado tanta importancia al conocimiento de sí mismos? ¿Qué relación tiene el conocimiento propio con la santidad? ¿Acaso no basta conocer a Dios para tener los elementos suficientes para llegar al Cielo? En realidad, una persona puede tener un vasto conocimiento de las cosas de Dios, puede ser un extraordinarioSigue leyendo «Quien soy yo?»