El Pincelito

Si el lienzo que pinta un artista pudiera pensar y hablar, seguramente no se quejaría de que el pincel lo toque y lo retoque sin cesar; ni tampoco envidiaría la suerte de ese instrumento, pues sabría que la belleza que lo adorna no se la debe al pincel sino al artista que lo maneja ElSigue leyendo «El Pincelito»

Era justo

Evangelio según san Mateo, 1: 19- 19 Y José, su Esposo, como era justo y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente. (v. 19) Es de notar que llama aquí justo al que en todo es virtuoso. Porque «justicia» no es sólo no querer más de lo debido, sino también la virtud en general y esSigue leyendo «Era justo»

Perdonar a quienes nos ofenden

Así, adquieren vida las palabras del Señor sobre el perdón, este Amor que ama hasta el extremo del amor (cf Jn 13, 1). La parábola del siervo sin entrañas, que culmina la enseñanza del Señor sobre la comunión eclesial (cf. Mt 18, 23-35), acaba con esta frase: “Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestialSigue leyendo «Perdonar a quienes nos ofenden»

Tú que juzgas

Quien es susceptible, o fácil de encolerizarse, hasta lo bueno interpreta mal, y cree fácilmente lo malo (ve ofensas donde no hubo mala intención). Pero quien ama la paz interpreta todo por el aspecto del bien.La persona amante de la paz no vive sospechando de los demás. Pero quién es descontento e inquieto está siempreSigue leyendo «Tú que juzgas»

Desagradable

Hay en la comunidad una hermana que tiene el don de desagradarme en todo. Sus modales, sus palabras, su carácter me resultan sumamente desagradables. Sin embargo, es una santa religiosa, que debe ser sumamente agradable a Dios Entonces, para no ceder a la antipatía natural que experimentaba, me dije a mí misma que la caridadSigue leyendo «Desagradable»

Quien soy yo?

¿Por qué los santos han dado tanta importancia al conocimiento de sí mismos? ¿Qué relación tiene el conocimiento propio con la santidad? ¿Acaso no basta conocer a Dios para tener los elementos suficientes para llegar al Cielo? En realidad, una persona puede tener un vasto conocimiento de las cosas de Dios, puede ser un extraordinarioSigue leyendo «Quien soy yo?»

¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?

No, no eran sus cualidades naturales las que podían atraerle. Entre ellos y él la distancia era infinita. El era la Ciencia, la Sabiduría eterna; ellos eran unos pobres pescadores, ignorantes y llenos de pensamientos terrenos. Sin embargo, Jesús los llama sus amigos, sus hermanos. Quiere verles reinar con él en el reino de suSigue leyendo «¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?»

Cruz

María se había desposado con un carpintero porque Cristo, esposo de la Iglesia, había de obrar la salud de todos los hombres por el leño de la cruz Pseudo- Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 1

os améis unos a otros igual que yo os he amado

Este año, Madre querida, Dios me ha concedido la gracia de comprender lo que es la caridad. Es cierto que también antes la comprendía, pero de manera imperfecta. No había profundizado en estas palabras de Jesús: El Segundo mandamiento es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo Yo me dedicaba sobreSigue leyendo «os améis unos a otros igual que yo os he amado»

DE LA SALUDABLE DOCTRINA DE LA RELIGIÓN CRISTIANA

Quéjanse, pues, y murmuran los hombres perversos e ingratos y los que están más profunda y estrechamente oprimidos del maligno espíritu de que los sacan mediante el nombre de Jesucristo del infernal yugo y penosa compañía de estas impuras potestades, y de que los transfieren de la tenebrosa noche de la abominable impiedad a laSigue leyendo «DE LA SALUDABLE DOCTRINA DE LA RELIGIÓN CRISTIANA»