Persecución



Evangelio según san Mateo, 5: 11- 12 «Bienaventurados sois cuando os maldijeren y os persiguieren y dijeren todo mal contra vosotros, mintiendo por mi causa. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón muy grande es en los cielos, pues así también persiguieron a los profetas, que fueron antes que vosotros». (vv. 11- 12)

Conviene aclarar la importancia de lo que dice: «cuando os maldigan y digan todo mal», porque maldecir es decir lo malo. Pero otra cosa es la maledicencia, ya sea dicha con afrenta en presencia de aquel que se maldice, o biencuando se hiere la fama de aquel que está ausente. Perseguir es como obligar por la fuerza o tender emboscadas por la violencia

San Agustín, de sermone Domini,. 1, 5

Multiverso



Apelar a los multiversos para explicar cualquier evento con complejidad específica implicaría simple y llanamente la destrucción de todo el pensamiento y acción racional. Para dilucidar correctamente esto debemos comenzar por entender qué significa “complejidad específica”. Un ejemplo del mismo autor de este concepto, el filósofo y matemático William Dembski, puede ser muy instructivo al respecto:

“Una sola letra de un alfabeto es específica sin ser compleja.
Una larga frase de letras escogidas de forma aleatoria es compleja pero no específica.
Un soneto de Shakespeare es complejo y específico”.

Entonces, la complejidad específica se refiere a aquella que tiene información organizada de modo significativo. Pues bien, imaginemos que explicamos cualquier evento del universo (como el ajuste fino) apelando a la hipótesis multiverso.

En ese caso si estuviéramos jugando póker con un amigo y este nos venciera 100 veces consecutivas sacando siempre a la primera una “escalera real” (la mejor combinación de ese juego), nosotros no podríamos decirle de modo coherente que hace trampa porque él bien podría respondernos: “No, amigo, lo que sucede es que en este multiverso en que vivimos se dan todos los eventos posibles y evidentemente va a haber uno en el que yo voy a sacar una ‘escalera real’ 100 veces seguidas”. Pero en el fondo sabemos que hay algo incoherente ahí. Es cierto que en cada mano debe haber una combinación de 5 cartas cualesquiera ¡pero la combinación de “escalera real” tiene evidentemente complejidad específica! Y lo mismo vale para el ajuste fino pues la vida consciente e interactiva también exhibe ese tipo de complejidad: no es un acontecimiento común e insignificante el que hayan seres que comúnmente se pregunten sobre el significado.

Daños irreversibles



Judith Butler admite abiertamente que «incita a la confusión de gėnērö». El máximo nivel de confusión se alcanza cuando una persona ya no sabe si es hombre o mujer. Al contrario de lo que esperan Judith Butler y las feministas de gėnērö, esta tabula rasa de inseguridad no generará la nueva personalidad emancipada con una identidad autoelegida. Porque el desarrollo de un niño también tiene requisitos naturales previos que no se pueden deconstruir.

Para que el niño desarrolle su identidad, su autoestima, sus habilidades relacionales y vitales, y se convierta en una personalidad estable, necesita, como demuestran hoy claramente las investigaciones sobre el apego: Amor, seguridad y cercanía emocional a la madre. En resumen, un vínculo seguro.

«El apego es el alimento emocional que nos mantiene vivos. Está a la altura de necesidades vitales como el hambre, la sed, el sueño, la respiración o el ejercicio. Cuando los niños pequeños no tienen apego, no se desarrollan porque no soportan que nadie esté en contacto con ellos. Si eso continúa, sufrirán una regresión motora y morirán», escribe el psiquiatra de niños y adolescentes Karl Heinz Brisch.

Esto se ha demostrado empíricamente en numerosas ocasiones, la más impresionante es el experimento realizado en Rumanía por Ceaucescu.

Hay ventanas de oportunidad para la formación de la identidad, la autoestima, la capacidad de aprender y la capacidad de relacionarse, durante las cuales es esencial un vínculo emocional seguro con la madre. Ignorar las condiciones biológicamente predeterminadas a través de la ideología de gėnērö, implementada en una crianza colectiva de infantes sin vínculo seguro y una inseguridad adicional en las etapas de formación de la personalidad, debe conducir inevitablemente a daños irreversibles.

Hoy estos daños se encuentran en los países vanguardistas en materia de gėnērö:

En Suecia, la depresión ha aumentado un 1000% y los trastornos de ansiedad un 250% en las chicas jóvenes en los últimos 20 años. Las jóvenes suecas ocupan un lugar destacado en Europa en cuanto a la tasa de sūįcidìø. Uno de cada tres niños sufre trastornos mentales.

¡Estamos hablando de niños pequeños de cuatro años! Y cada año se sûīcidān alrededor de 100 niños. Muchos de estos niños no tienen más de cuatro, cinco o seis años. El metro de Estocolmo es constantemente vandalizado por adolescentes. Cada año se gastan cinco millones de dólares en reparar los daños. En Finlandia, con el 97% de los menores de tres años en las guarderías, casi el 40% de las mujeres de 24 años presentan síntomas depresivos.

En los últimos años, los hømici d ios entre jóvenes de 18 a 20 años se han duplicado. Es sencillamente absurdo creer que los jóvenes traumatizados y sęxûå lîdos que son sistemáticamente desestabilizados en las etapas formativas del desarrollo de su personalidad sean capaces de construir una identidad libre y estable más adelante, como dejó claro el caso de Bruce Reimer.

El resultado son personas confundidas, incapaces de tener apego, sin identidad personal, cultural, religiosa o nacional. No es el nuevo ser humano el que surge entonces como el ave fénix de las cenizas, sino la criatura «despreciable y patética con una lujuria para el día y otra para la noche» de Nietzsche. «En todos los casos, el colapso de las naciones fue resultado del colapso de las unidades familiares», según el etnólogo Joseph D. Unwin.


Karl Heinz Brisch. Psychologie heute, mayo de 2014 20. Beilage zu Christa Meves: Geheimnis Gehirn, 2008

Christian Sörbis Ekström in Hubert Gindert: Der Fels, 11/2013 22.

Von Jan-Olaf Gustafsson, Human Life International; Info Nr. 4/2001

Erja Rusanen, Helsinki, in Hubert Gindert: Der Fels, 11/2013 24.

Peter Sloterdijk en Thomas Assheuer: Das Zaratusthra-Projekt, Die Zeit 36/1999

Joseph D. Unwin: Sex and Culture, Oxford 1934, p.411

Anima Christi

Anima Christi

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del Costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
O Buen Jesús, óyeme.
Dentro de Tus Llagas, escóndeme.
No permitas que me separe de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mandame ir a Ti.
Para que con Tus Santos Te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén

Oración

Dígnate, Señor, dar tu bendición. Que la lectura diaria del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Os enviaré el Espíritu de la verdad —dice el Señor—;
él os enseñará la verdad plena.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 21, 20-25.

Éste es el discípulo que ha escrito todo esto, y su testimonio es verdadero.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
Al verlo, Pedro dice a Jesús:
«Señor, y éste, ¿qué?»
Jesús le contesta:
«Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.»
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?»
Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero.
Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo podría contener los libros que habría que escribir.

Palabra del Señor.

Si Dios cuidara de nosotros, ¿podría existir el mal moral o el pecado?



Sí; porque Dios no es la causa. Al contrario, lo detesta y castiga; pero lo permite para dejar al hombre el uso de su libre albedrío y para sacar bien del mal. Dios no es la causa del mal moral: Dios nos dio la libertad, lo cual es un bien; el pecado es el abuso de nuestra libertad, y en eso consiste el mal. La libertad viene de Dios; el abuso, del hombre. El mal es la consecuencia de la libertad otorgada al hombre. Dios llama a todos los hombres a la virtud para coronarlos a todos en el cielo; pero a su servicio no quiere sino voluntarios; por eso deja la posibilidad del mal. Indudablemente Dios tendría un medio radical para impedir el mal, y sería quitarnos la libertad; pero entonces ya no habría mérito. Ahora bien, hay más gloria para Dios en tener criaturas que le sirvan voluntariamente, que en tener máquinas dirigidas por una fuerza irresistible. “Para impedir que el hombre sea un malvado,

¿será preciso reducirlo al instinto y convertirlo en bestia?” No; Dios lo ha hecho libre, a fin de que fuera bueno y feliz.

Además, Dios permite el mal para sacar un bien mayor; así ha permitido el pecado original, para repararlo con la Encarnación; ha permitido la malicia de los judíos contra nuestro Señor Jesucristo, para salvar el mundo; permite las persecuciones para hacer brillar el heroísmo de los mártires < El mundo se vería privado de grandes bienes, si el mal no existiera. ¿En qué consiste el bien que Dios saca del pecado? Consiste

1º en que lo hace servir a la ejecución de los designios de su Providencia;
2º en que hace brillar su bondad, atrayéndose nuevamente al pecador, o su misericordia, perdonándolo cuando se arrepiente, o su justicia castigando los crímenes;
3º en que el pecador, cuando se convierte, repara los ultrajes hechos a Dios con su penitencia y humillación voluntarias, y a veces, haciéndose más virtuoso y afirmándose más en el bien.

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

La búsqueda constante de conflicto por el socialismo



Esta generación permanente del conflicto es recomendada por el sociólogo venezolano Rigoberto Lanz cuando anota que el socialismo del Siglo XXI sólo puede tener éxito “apostando duro por el impulso de prácticas subversivas que propaguen el efecto emancipatorio de las rupturas, de los conflictos, de las contradicciones”

López Velasco. Sirio. Ob. Cit. p. 89

¿De qué naturaleza es la influencia vital de la humanidad de Cristo sobre nosotros? ¿Se trata de un influjo físico o solamente moral, por sus méritos y satisfacciones, o de cualquier otro modo por el estilo?



Los teólogos están divididos. Algunos afirman que se trata solamente de un influjo moral. La escuela tomista afirma con fuerza la influencia física de la humanidad de Cristo, como simple extensión de su teoría sobre la causalidad física de los sacramentos en la producción de la gracia. Porque si los sacramentos, instrumentos separados de Cristo, la producen físicamente, ¿cómo no la va a producir en esa forma la humanidad de Cristo, que es el instrumento unido a su divinidad? La mayor dificultad que contra esta teoría se puede formular es que la acción física supone contacto físico entre el agente y el paciente de esa acción; y ese contacto se produjo efectivamente durante la vida terrestre de Cristo (v.gr., cuando tocaba a los leprosos y los curaba milagrosamente); pero ahora que la humanidad de Cristo se encuentra triunfante en el cielo, ¿cómo puede verificarse semejante contacto físico?

i) Esta dificultad supone un concepto de causalidad física de parte de la humanidad de Cristo que no puede aceptarse, ya que imagina ese contacto causal como algo de orden cuantitativo. Téngase en cuenta que a la humanidad no pertenece solamente el cuerpo de Cristo, sino también su alma. Ahora bien, el alma de Cristo puede obrar con su voluntad, como instrumento del Verbo, incluso para la producción de efectos sobrenaturales materialmente distantes de ella. La voluntad humana de Cristo fué elevada a la producción o causalidad inmediata de las obras sobrenaturales con su eficiencia volitiva, en la cual tiene parte el resto de la humanidad de Cristo bajo el imperio de su humana voluntad.

SOLANO, De Verbo Incarnato n.323, en el vol.3 de Sacrae Theologiae Summa, editada por la BAC.

Frutos de la liturgia



Así, el alma se eleva más y mejor hacia Dios; así, el sacerdocio de Jesucristo se mantiene siempre activo en la sucesión de los tiempos, ya que la liturgia no es sino el ejercicio de este sacerdocio`. Lo mismo que su Cabeza divina, también la Iglesia asiste continuamente a sus hijos, les ayuda y les exhorta a la santidad, para que, adornados con esta dignidad sobrenatural, puedan un día volver al Padre, que está en los cielos. Ella regenera dando vida celestial a los nacidos a la vida terrenal, los fortifica con el Espíritu Santo para la lucha contra el enemigo implacable; llama a los cristianos en torno a los altares, y con insistentes invitaciones les anima a celebrar y tomar parte en el sacrificio eucarístico, y los nutre con el pan de los ángeles, para que estén cada vez más fuertes; purifica y consuela a los que el pecado hirió y manchó; consagra con rito legítimo a los que por divina vocación son llamados al ministerio sacerdotal; da nuevo vigor al casto connubio de los que están destinados a fundar y constituir la familia cristiana, y después de haberlos confortado y restaurado con el viático eucarístico y la sagrada unción en sus últimas horas de vida terrena, acompaña al sepulcro con suma piedad los despojos de sus hijos, los compone religiosamente, los protege al amparo de la cruz, para que puedan un día resurgir triunfantes de la muerte; bendice con particular solemnidad a cuantos dedican su vida al servicio divino para lograr la perfección religiosa; y extiende su mano en socorro de las almas que en las llamas del purgatorio imploran oraciones y sufragios, para conducirlas finalmente a la eterna bienaventuranza

CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA