Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Si no hay Dios, la sociedad es imposible.

Una sociedad no puede subsistir si no existen la autoridad que impone las leyes, la obediencia que las cumple, y las virtudes sociales. Ahora bien, faltando la creencia en Dios, los gobernantes de los pueblos no tienen espíritu de justicia, se convierten en tiranos, y en el poder no buscan más que el modo deSigue leyendo «Si no hay Dios, la sociedad es imposible.»

Hablar de cosas importantes

Evangelio según san Mateo, 5: 1- 3 Y viendo Jesús a las turbas subió a un monte, y después de haberse sentado, se llegaron sus discípulos. Y abriendo su boca, los enseñaba, diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos». (vv. 1- 3) En esto de predicar sobreSigue leyendo «Hablar de cosas importantes»

El gallo que cantó a Pedro

Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo afuera, lloró amargamente» (Mt 26, 74-75). Hay que atrapar de nuevo aquel gallo. Aunque sea molesto, insoportable, embarazoso. Mejor dicho, precisamente porque es fastidioso.Y por favor, que nuestra hipocresía noSigue leyendo «El gallo que cantó a Pedro»

Sólo mora en este Monte la honra y gloria de Dios

La santificación de nuestra propia alma no es, pues, el fin último de la vida cristiana. Por encima de ella está la gloria de la Trinidad Beatísima, fin absoluto de todo cuanto existe. Y esta verdad, con ser tan elemental para los que comprendan la trascendencia divina, no aparece, sin embargo, dominando en la vidaSigue leyendo «Sólo mora en este Monte la honra y gloria de Dios»

¡La gloria de Dios!

He aquí el alfa y la omega, el principio y el fin de toda la creación. La misma encarnación del Verbo y la redención del género humano no tienen otra finalidad última que la gloria de Dios: cuando le queden sometidas todas las cosas, entonces el mismo Hijo se sujetará a quien a El todoSigue leyendo «¡La gloria de Dios!»

¿Por qué es necesaria la mortificación?

«Le han sido perdonados muchos pecados, porque amó mucho” Lucas 7 47 Porque nos sana de las consecuencias de nuestros pecados actuales (Penitencia). La penitencia es la mortificación que se hace para reparar por nuestros pecados personales. Es pues cosa clara que la mortificación es para nosotros una necesidad en razón de las consecuencias deSigue leyendo «¿Por qué es necesaria la mortificación?»

Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros

Hay, cuánto sufre mi alma cuando en la oración una chusma de pensamientos carnales me asalta mientras la inteligencia contempla las cosas celestiales! Dios mío, de mí no te alejes, ni «en tu ira le vuelvas a tu siervo la espalda» (Salmo 26,9) Enciende tu resplandor y disipa esas imágenes sensuales; dispara tus flechas ySigue leyendo «Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros»

Nuestra Paz no debe depender de la amistad de los demás

Hijo, si pones la paz de tu corazón en alguna persona, es decir, en vivir con ella en armonía de sentimientos, no será durable esa paz, ni libre tu corazón. Pero si te apoyas en la verdad inmortal y eterna, no te entristecerá la separación, ni aun la muerte de tus amigos Yo debo serSigue leyendo «Nuestra Paz no debe depender de la amistad de los demás»

Cielos abiertos

Evangelio según san Mateo, 3: 16- 16 Habiendo sido bautizado Jesús, en seguida salió del agua. Y los cielos se le abrieron, y vio que el Espíritu Santo descendía en forma de paloma y se posaba sobre El. (v. 16) Quizás puede decirse que existían antes obstáculos invisibles que se oponían a que las almasSigue leyendo «Cielos abiertos»