Enunciación: para mostrar la veracidad de la religión cristiana se basa en el claro carácter milagroso de la expansión inicial del Cristianismo y se estructura como sigue: 1. Si una religión exhibe singularmente una clara “ayuda divina” en su expansión inicial, debe ser la religión verdadera. 2. Teniendo prácticamente todo en su contra desde elSigue leyendo «El argumento de la milagrosa expansión del Cristianismo»
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Bueno entonces, ¿Hubo o no hubo resurrección?
Pero no solo están los puntos precedentes sino que hay todavía un hecho que demuestra de modo contundente que los primeros cristianos no creían en una resurrección corporal de Jesús, a saber: que el relato sobre la misma simplemente no aparece en el primero de los Evangelios, el de Marcos. En efecto, el fragmento deSigue leyendo «Bueno entonces, ¿Hubo o no hubo resurrección?»
Portadora del mensaje de Jesucristo
No obstante, el mayor peligro no radica en los ataques frontales, por más insidiosos y perversos que éstos sean, sino en el intento de convertir a la Iglesia de Jesucristo, en una mera institución de beneficencia. La Iglesia no olvida su deber de fomentar todas lasiniciativas que favorezcan la ayuda al prójimo necesitado, sin embargo,Sigue leyendo «Portadora del mensaje de Jesucristo»
Sobre los reyes católicos
«Las presiones de los judíos a través de los medios de comunicación y las protestas de los católicos empeñados en el diálogo con el judaísmo han tenido éxito. La causa de la beatificación de Isabel la Católica, reina de Castilla, recibió en estos días un imprevisto frenazo […]. La preocupación por no provocar las reaccionesSigue leyendo «Sobre los reyes católicos»
A la destrucción de la sagrada familia
Lo intentaría, precisamente, en la Unión Soviética tras el triunfo revolucionario del bolcheviquismo. León Trotsky, padre del Ejército Rojo , ya declaraba en Escritos sobre la cuestión femenina, en clara sintonía con Engels, que “cambiar de raíz la situación de la mujer no será posible hasta que no cambien todas las condiciones de la vidaSigue leyendo «A la destrucción de la sagrada familia»
Te pido Señor
Hijos: Esclavos de tu amor y de tu voluntad; hombres según tu corazón, que sin voluntad propia que los manche y los detenga, cumplan todos tus designios y arrollen a todos tus enemigos, como nuevos Davides, con el báculo de la cruz y la honda del santo rosario en las manos 1 Re 17,40Sal 22,4SanSigue leyendo «Te pido Señor»
Limosna, el ayuno y la oración
Evangelio según san Mateo, 6: 2- 4 «Y así cuando haces limosna, no hagas tocar la trompeta delante de ti, como los hipócritas hacen en la Sinagoga y en las calles para ser honrados por los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú, cuando hagas limosna, no sepa tu izquierda lo queSigue leyendo «Limosna, el ayuno y la oración»
Solo a ti señor
Oh beatísima gracia, que al pobre de espíritu lo haces rico en virtudes, y al rico en muchos bienes vuelves humilde de corazón! Ven, desciende a mi, lléname luego de tu consolación, para que no desmaye mi alma de cansancio y sequedad de corazón.Suplícote, Señor, que halle gracia en tus ojos, pues me basta, aunqueSigue leyendo «Solo a ti señor»
La misantropa ONU
En las llamadas grandes conferencias de las Naciones Unidas de los años 90, la burocracia internacional explicitó un Propósito: la necesidad de imponer una reingeniería social global, al servicio de un proyecto holístico, mundialista o globalista, que procura la instauración de un plan de dominio universal, el Nuevo Orden Mundial Para llegar a concretarlo, elSigue leyendo «La misantropa ONU»
Jesucristo, causa meritoria de la gracia
El mérito de Cristo con relación a nosotros está íntimamente ligado con su sacrificio redentor. Recordemos, siquiera sea brevísimamente, los hitos fundamentales de su satisfacción infinita, que nos mereció y restituyó la vida sobrenatural perdida por el pecado de Adán A nadie, pues, le es lícito el desaliento ante la consideración de sus miserias eSigue leyendo «Jesucristo, causa meritoria de la gracia»