El origen de la religión (teoría evolucionista sobre el origen de la religión)


No hay tal cosa como el monoteísmo inicial. Lo que en realidad se da es una evolución cultural en sentido inverso: del espiritualismo panteísta se pasa al animismo particularista, para luego llegar a los cultos politeístas y, finalmente, a la religión monoteísta.

Respuesta: Esta es la objeción propia de la teoría evolucionista sobre el origen de la religión. Según esta visión la religión surge como resultado de un proceso evolucionista en la cultura humana. La primera fase es la del espiritualismo panteísta, en la que se concibe la existencia de una fuerza impersonal que permea toda la creación (el mana) y a la cual se busca manipular por medio de un conjunto de ritos principalmente fetichistas y totémicos. Luego viene la etapa del animismo particularista, en la que se atribuye un alma personal a cada uno de los elementos de la naturaleza y se les rinde culto junto con los ancestros. La tercera fase es la del culto politeísta, en el cual se adora a varios dioses. Finalmente, como consecuencia de darle cada vez más primacía a uno de los dioses, se llega a la fase de religión monoteísta, es decir, de adoración de un solo Dios. Esta teoría tiene varios problemas. El primero es que, aun cuando pueda sonar coherente, nunca se ha observado en la realidad.

No se cuenta con registro de culturas que se hayan desplazado de la fase de espiritualismo panteísta a la de religión monoteísta del modo en que lo describe el esquema evolucionista. Es más, tal como hemos visto, existe importante evidencia de que la dinámica va en sentido contrario: es a partir de formas primigenias de monoteísmo que el hombre se desvía hacia otros tipos de religiosidad. A su vez, en lo que se refiere al mana y el animismo, los proponentes evolucionistas esperan que las culturas en estas etapas estén libres del concepto de Dios. Sin embargo, ese no es el caso. La mayor parte de las culturas animistas evidencian una clara creencia en un Ser Supremo.

Así, por ejemplo, los antiguos pieles rojas nos hablan sobre “el Anciano que no ha muerto nunca” y a su vez los gedeos etíopes, que realizaban sacrificios por temor a los espíritus malignos, nos muestran su creencia en Magano, el creador único y omnipotente. Y lo curioso es que en todos estos casos el Ser Superior no es simplemente el jefe de los espíritus. Existe en otro plano. Dato irreductible que “perturba las síntesis de los etnólogos. Vemos, entonces, que aquella “noción indestructible de Dios” de la que nos hablaba Orígenes está presente en todas las culturas. Por tanto, como bien decía el gran sociólogo francés Émile Durkheim, “si la religión no puede existir sin cierto delirio, este delirio está bien fundado”.


Pierre Ryckmans, Dominer Pour Servir Ed Albert Dewit, Bruselas, 1931, Pp. 148-149

Henri de Lubac, «El origen de la religión multimedios. org

Ideología de GęNėRõ vrs la Verdad




Detrás de esta rebelión de la ideología de GęNėRõ contra la realidad hay un elemento verdaderamente siniestro: es evidencia de que la ideología tiene un carácter puramente totalitario, el cual está invadiendo los gobiernos e instituciones de Occidente, como bien ha denunciado el Dr. Jordan B. Peterson en el mundo anglosajón, o la Dra. Chinda Brandolino, Alicia Rubio y los pensadores Jorge Scala, Agustín Laje y Nicolás Márquez en el mundo hispanohablante. Prueba de esto es que ya hay sistemas legales y autoridades estatales que castigan a aquellos que no honran este pensamiento ilusorio y delirante. El castigo está tomando la forma de denuncia pública, cancelación de licencias para practicar e incluso la cárcel en algunos casos. La medicina, la psiquiatría, la psicología y demás ciencias se ven obligadas a aceptar la nueva ortodoxia política, como en la época soviética. Y los medios de comunicación también son cómplices de este totalitarismo. Sin embargo, los disidentes de la ideología del GęNėRõ se han mantenido firmes y se niegan a aceptar este delirio. Usted ¿Qué va a hacer?

Por una contrarrevolución cultural, estadísticamente, en todo régimen totalitario, el 1% de la población se levantó y actuó por preservar la libertad, la verdad, la religión, la justicia y el sentido común. El resto terminó aceptando el mal, o apoyándolo, o meramente encogiendo los hombros en actitud pesimista ante la imposibilidad de modificar la situación. Tanto unos como otros fueron cómplices, porque ante el mal somos todos responsables. Y da miedo pensar que, si hubiésemos vivido durante la Revolución Francesa o en la Unión Soviética, habría una probabilidad del 99% de que hubiéramos sido parte del sistema totalitario criminal. En la Rusia Soviética fueron solo el 1% los que se levantaron y todos ellos perecieron en el Gulag. A nosotros nos ha llegado el momento de ser ese 1% glorioso, de dar testimonio de la verdad, la verdadera justicia y la libertad. ¿Dejaremos que la ideología nos domine? Podemos ver la situación actual con pesimismo, conscientes de que la ideología del género, tarde o temprano, se va a imponer sobre nosotros.

Pero lo que no pueden lograr jamás es subyugar nuestras conciencias y nuestra libertad interior, la libertad del alma, del espíritu, que jamás será vencida sin nuestro consentimiento. Hagamos que nuestro país, cualquiera sea, un día sea recordado como el país que se levantó porque no se dejó engañar o subyugar por ideologías extrañas. Aunque nos sumen en la pobreza, nos envíen a prisiones, nos creen un Gulag en la Patagonia, o finalmente nos maten. La sangre de los que dan la vida por la verdad, la justicia y la libertad no calla jamás.

Además, quien está al centro del debate de la ideología de género es la persona humana.

Si los ideólogos del género logran imponer su visión totalitaria, los niños de nuestras patrias serán indoctrinados con una ideología destructora y muchos de ellos lo pagarán muy caro psicológica y físicamente con sus propios cuerpos. Esta es una invitación a ser el 1%, aquel segmento glorioso de la población que con su sangre fue semilla de hombres y mujeres verdaderos. Pero no seamos solo el 1%. Que nuestro país quede en la historia como el del 20%, 50% o 90%.

A veces quisiéramos cambiar el mundo, pero no tenemos más poder que sobre nuestro propio ser. Animémonos a ser parte de la contrarrevolución cultural que ha comenzado. La lucha contra la ideología de género es una lucha a favor de la verdad. Y debemos luchar porque es nuestro deber. El cristianismo lo expresó muy bien en la idea de que debemos “obediencia a la verdad”.

Y solo la verdad nos hará libres.


Pablo Muñoz Iturrieta Atrapado en el cuerpo equivocado La idęolögīa de gėnērø frente a la ciencia y la filosofía

Oración

Tú, para rescatarnos, te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Id y haced discípulos a todos los pueblos —dice el Señor—;
yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el final de los tiempos.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 16, 29-33.

Tened valor: yo he vencido al mundo.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús:
«Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios».
Les contestó Jesús:
«¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Palabra del Señor.

La preocupación por la juventud


En cuarto lugar, y para obtener más fácilmente lo que intentamos, con el mayor encarecimiento encomendamos a vuestra fe y a vuestros desvelos la juventud, esperanza de la sociedad. Poned en su educación vuestro principal cuidado, y nunca, por más que hagáis, creáis haber hecho lo bastante para preservar a la adolescencia de las escuelas y maestros de que pueda temerse el aliento pestilente de las sectas. Exhortad a los padres, a los directores espirituales, a los párrocos, a que insistan, al enseñar la doctrina cristiana, en avisar oportunamente a sus hijos y alumnos de la perversidad de estas sociedades, y que aprendan desde luego a precaverse de las fraudulentas y varias artes que suelen emplear sus propagadores para enredar a los hombres. Y aun no harían mal los que preparan a los niños para bien recibir la primera comunión, en persuadirles que se propongan y empeñen a no ligarse nunca con sociedad alguna sin decirlo antes a sus padres, o sin consultarlo con su confesor, o con su párroco.

ALBERTO CATÜRÉLLÍ LA IGLESIA CATÓLICA Y LA MASONERÍA Doctrina y Documentos

Si Dios cuidara de nosotros. ¿Habría diferencia de condiciones? ¿Por qué hay ricos y pobres?


La desigualdad de condiciones proviene necesariamente de la desigualdad de aptitudes, de las cualidades físicas, intelectuales y morales de los hombres. Dios no debe a cada uno de nosotros más que los medios necesarios para conseguir nuestro fin, y no está obligado a dar a todos los mismos dones de fuerza, de inteligencia, etc.

Fuera de eso, esta desigualdad concurre a la armonía del universo y se convierte en fuente de las más hermosas virtudes y en lazo de unión entre los hombres.

1º La desigualdad de condiciones es debida frecuentemente al hombre, más que a Dios mismo. Es el resultado de la actividad de unos y de la negligencia de los otros.

2º Esta desigualdad entra también en el plan divino, porque es necesaria a la sociedad humana. Si todos los hombres fueran ricos, nadie querría trabajar la tierra; si todos fueran pobres, nadie podría dedicarse a las artes, a las ciencias, a la industria, etc.; luego es necesario que haya ricos y pobres.

3º La desigualdad de condiciones manifiesta las más hermosas cualidades del hombre. Es hermoso ver al rico despojarse de sus bienes para socorrer al pobre; como lo es ver al pobre soportar las privaciones con paciencia y resignación a la voluntad de Dios< He aquí por qué esta desigualdad concurre a la armonía del universo; ella aproxima el rico al pobre, el débil al poderoso y, por las hermosas virtudes de la caridad, bondad y gratitud, establece entre ellos los dulces lazos de la verdadera fraternidad.

4º Por último, es la otra vida la que restablecerá el equilibrio: los últimos, es decir, los pobres, serán los primeros, porque con sus penas y sufrimientos habrán adquirido mayores méritos

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

La Iglesia sigue honrando a Dios en unión con Cristo


La Iglesia, por consiguiente, tiene de común con el Verbo encarnado el fin, la obligación y la función de enseñar a todos la verdad, regir y gobernar a los hombres, ofrecer a Dios el sacrificio aceptable y grato, y restablecer así entre el Criador y la criatura aquella unión y armonía que el Apóstol de las gentes indica claramente con estas palabras: «Así que ya no sois extraños ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y domésticos de Dios: pues estáis edificados sobre el fundamento de los Apóstoles y Profetas, y unidos en Jesucristo, el cual es la principal piedra angular de la nueva Jerusalén: sobre quien trabado todo el edificio, se alza para ser un templo santo del Señor: por él entráis también vosotros a ser parte de la estructura de este edificio, para llegar a ser morada de Dios, por medio del Espíritu Santo»[. Por eso la sociedad fundada por el divino Redentor no tiene otro fin, ni con su doctrina y su gobierno, ni con el sacrificio y los sacramentos instituidos por El, ni, finalmente, con el ministerio que le ha confiado, con sus oraciones y su sangre, sino crecer y dilatarse cada vez más; y esto sucede cuando Cristo está edificado y dilatado en las almas de los mortales, y cuando, a su vez, las almas de los mortales están edificadas y dilatadas en Cristo; de manera que en este destierro terrenal se amplíe el templo donde la divina Majestad recibe el culto grato y legítimo.

Por tanto, en toda acción litúrgica, juntamente con la Iglesia, está presente su divino Fundador: Jesucristo está presente en el augusto sacrificio del altar, ya en la persona de su ministro, ya, principalmente, bajo las especies eucarísticas; está presente en los sacramentos con la virtud que transfunde en ellos, para que sean instrumentos eficaces de santidad; está presente, finalmente, en las alabanzas y en las súplicas dirigidas a Dios, como está escrito: «Donde dos o tres se hallan congregados en mi nombre, allí me hallo yo en medio de ellos»

La sagrada liturgia es, por consiguiente, el culto público que nuestro Redentor tributa al Padre como Cabeza de la Iglesia, y el que la sociedad de los fieles tributa a su Fundador y, por medio de El, al Eterno Padre: es, diciéndolo brevemente, el completo culto público del Cuerpo místico de Jesucristo, es decir, de la Cabeza y de sus miembros.

CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

Mensaje central de las apariciones




Nos pide oración y penitencia por nuestros pecados y los del mundo

“Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”…“Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas”…“¡Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!”

(Fátima)

¿Dios existe?5 vias Santo Tomás de Aquino 4 vía, consideración (parte 1)



El universo no fue diseñado por nadie. Se diseñó a sí mismo. De acuerdo con la teoría M, es la pluralidad de universos la que explica el orden y regularidad que observamos. Por tanto, ya no es necesario apelar a Dios. Luego, no se prueba la conclusión de la quinta vía.

Respuesta: Como la totalidad de este razonamiento descansa sobre la llamada “teoría M”, para responderlo primero debemos explicar (aunque sea brevemente) en qué consiste ésta.

Para entender la teoría M es necesario entender algo sobre la teoría de las cuerdas. De acuerdo con esta teoría desarrollada a inicios de los setenta, los componentes fundamentales de la materia no son como puntos matemáticos cero- dimensionales sino más bien como entidades unidimensionales (líneas) llamadas “cuerdas”. Estas cuerdas serían tan pequeñas que incluso en la diminuta escala de las partículas parecerían como puntos, siendo que cada partícula es creada de algún modo por los diferentes patrones de vibración de las cuerdas. Pronto comenzó a crecer el entusiasmo por la teoría de las cuerdas entre los físicos teóricos. En 1983, se publicaron 16 artículos sobre cuerdas; en 1984, 51; en 1985, 316 y en 1986, 639. La razón de ello era que, como comenta Smolin, “la promesa de la teoría de las cuerdas excedía con mucho a cualquier otra teoría unificada propuesta hasta este momento” al punto que “rápidamente se generó una atmósfera casi como de secta religiosa: o eras un teórico de las cuerdas, o no lo eras”.

Pero la teoría de las cuerdas se encontró con un problema: tras una versión inicial de ecuaciones que la sustentaba, fueron descubiertas otras ecuaciones, igualmente coherentes. Había alrededor de cinco grandes teorías de las cuerdas -basadas en un universo de diez dimensiones- y todas ellas parecían ser correctas. Los científicos no sabían qué hacer con la contradicción de cinco conjuntos de ecuaciones para describir el mismo fenómeno. Y fue justamente allí donde llegó al recate la teoría M. Propuesta por Edward Witten en 1995, la teoría M combina las cinco diferentes teorías de cuerdas en una única teoría. Para lograr esta unificación Witten conjeturaba que debía existir un total de once dimensiones, con lo cual la teoría de las cuerdas se hacía potencialmente unificable con una teoría supersimétrica de la gravedad que también contaba con once dimensiones.

Peter Woit, Not Even Wrong, Ed. Basic Books, 2006, p. 158. 52. Lee Smolin, The Trouble with Physics, Ed. Houghton Mifflin, 2006, p. 116. 53. Peter Woit, Not Even Wrong, Ed. Basic Books, 2006, p. 215.

John Auping Birch, Una Revisión de las Teorías Sobre el Origen y la Evolución del Universo, Universidad Iberoamericana, México, 2009, p. 389.

Monoteísmo inicial de Ludwig Feuerbach



La religión no se origina con Dios -como plantea la tesis del monoteísmo inicial- sino con el hombre. Es él quien crea a los dioses para relacionarse consigo mismo o sentirse protegido. Pero no existen tales dioses, solo se trata de ideas. Por tanto, no es Dios quien ha creado al hombre sino el hombre quien ha creado a Dios a su imagen y semejanza.


Respuesta: Esta es la objeción de la teoría subjetiva sobre origen de la religión. De acuerdo con este enfoque Dios es un mero producto de la psicología humana y, en consecuencia, la naturaleza de la religión es en última instancia ilusoria.

La formulación más famosa de esta teoría la realizó el filósofo alemán Ludwig Feuerbach en su obra La Esencia del Cristianismo (1841). Bási