Evangelio

San Juan 19:25-27
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa

Palabra del Señor

Hijos de Dios



Tal es la manera primordial y sobreeminente con que Jesucristo es nuestro ejemplar; en la encarnación es constituido, por derecho, Hijo de Dios; nosotros debemos llegar a serlo por la participación de la gracia que sale de El, y que, deificando la substancia de nuestra alma, nos constituye en el estado de hijos de Dios. Este es el rasgo primero y radical de la semejanza que debemos tener con Jesucristo, el que es la base y condición de toda nuestra actividad sobrenatural» 4.

De manera que, según esto, «toda la vida cristiana, como toda la santidad, se reduce a ser por gracia lo que Jesús es por naturaleza: Hijo de Dios» 5.

Esta ha de ser la preocupación fundamental del cristiano: contemplar a Jesús y asimilarse, ante todo y sobre todo, la actitud de hijo delante de su Padre celestial, que es también nuestro Padre. Nos lo ha dicho el mismo Cristo: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios» (lo. 20,17). «Estas realidades—dice todavía Dom Columba Marmion—son precisamente a ; que constituyen la esencia del cristianismo. No entenderemos nada de lo que es perfección y santidad, y ni siquiera en qué consiste el simple cristianismo, mientras no estemos convencidos de que lo fundamental de él consiste en ser «hijos de Dios» y que esa cualidad o estado nos lo presta la gracia santificante, por la cual participamos de la filiación eterna del Verbo encarnado.

Todas las enseñanzas de Jesucristo y de los apóstoles están sintetizadas en esta verdad, todos los misterios de Jesús propenden a realizarla prácticamente en nuestras almas» 6.

Sin duda ninguna, ésta es la causalidad ejemplar más importante que Cristo ejerce sobre nosotros, pero no es la única. Cristo es, además, nuestro modelo incomparable en sus obras, o sea, en sus virtudes admirables

COLUMBA MARMION, Jesucristo, vida del alma 11,2.
TD., Jesucristo en sus misterios ITl,
Jesucristo en sus misterios TIT.6

El hombre conoce el bien y el mal moral


– El hombre goza del bien que hace, y siente remordimientos si obra mal. El animal no conoce más que el bien agradable y el mal nocivo a sus sentidos: jamás hallaréis a un animal rastros de remordimientos. Así como no conoce la verdad, este alimento de los espíritus, tampoco conoce el deber, esta fuerza de la voluntad, esta alegría austera del corazón. El bien y el mal moral no pueden ser conocidos sino por la inteligencia

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

¿Apoyo real o utilidad política?



Extraigamos como conclusión algo que a esta altura ya es evidente: si hay algún acuerdo estratégico en el marco de la reconstrucción de una nueva izquierda para el siglo XXI, es que ésta se tiene que apoyar con fuerza en nuevos “movimientos” que son mencionados y repetidos hasta el hartazgo por todos los teóricos que hemos repasado hasta aquí, incluidos Ernesto Laclau y Chantal Mouffe que, como vimos en el subcapítulo anterior, sentaron las bases teóricas post-marxistas para superar definitivamente el economicismo que sólo permitía ver la lucha socialista como una confrontación de clases sociales. Esos nuevos movimientos que el socialismo del Siglo XXI debe hegemonizar son fundamentalmente los indigēnìstas, ecõlogįstas, derech0humąnistas, y a los que en este primer tomo de esta obra les dedicaremos especial atención: las fëminīztas y los h0mºsexûaliztas eufemísticamente representados por lo que se ha dado en conocer como la “ide0l0gía de gënėrø”

Nicolás Márquez y Agustín Laje. El Libro Negro de la Nūëva Izquīērda: Ideolœgįa de génęrº o subversión cultural

Ahhh, pero no es un problema de gęnėrø



«South Korea Jails Hundreds for Refusing Military Stints» (Associated Press

SEMINA VERBI EN LAS APOLOGÍAS DE SAN JUSTINO



LA ASCENSIÓN Y GLORIA DE JESÚS

45. Y ahora escuchad lo que dijo el profeta David de que Dios, Padre del universo, había de llevar a Cristo al cielo después de su resurrección de entre los muertos, y retenerle consigo hasta a herir a los demonios, enemigos suyos, y completar el numero de los por Él de antemano conocidos como buenos y virtuosos, aquellos justamente por cuyo respeto no ha llevado todavía a cabo la universal conflagración. 2. Las palabras del profeta son estas: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies. 3. Vara de poder te enviara el Señor desde Jerusalén y tú domina en medio de tus enemigos. 4. Contigo el imperio en el día de tu potencia en medio de los esplendores de tus santos. De mi seno, antes del lucero de la mañana, te he engendrado. 5. Ahora bien, eso que dice: “Vara de poder te enviara desde Jerusalén”, era anticipado anuncio de la palabra poderosa, que, saliendo de Jerusalén, predicaron por doquiera sus apóstoles, y que nosotros, a despecho de la muerte decretada contra los que enseñan o en absoluto confiesan el nombre de Cristo, por doquiera también la abrazamos y la enseñamos. 6. Y si también vosotros leéis como enemigos estas palabras nuestras, fuera de matarnos, como ya antes dijimos, nada podéis hacer; y eso, a nosotros, ningún daño nos acarrea; a vosotros, empero, y a todos los que injustamente nos aborrecen y no se convierten, ha de traeros castigo de fuego eterno.

46. Algunos, sin razón, para rechazar nuestra enseñanza, pudieran objetarnos que, diciendo nosotros que Cristo nació hace solo ciento cincuenta años bajo Quirino y enseñó su doctrina más tarde, en tiempo de Poncio Pilatos, ninguna responsabilidad tienen los hombres que le precedieron. Adelantémonos a resolver esta dificultad. 2. Nosotros hemos recibido la enseñanza de que Cristo es el primogénito de Dios, y anteriormente hemos indicado que Él es el Verbo, de que todo el género humano ha participado. 3. Y así, quienes vivieron conforme al Verbo, son cristianos, aun cuando fueron tenidos por ateos, como sucedió entre los griegos con Sócrates y Heráclito y otros semejantes, y entre los barbaros con Abraham, Ananías, Azarías y Misael, y otros muchos cuyos hechos y nombres, que sería largo enumerar, omitimos por ahora. 4. De suerte que también los que anteriormente vivieron sin razón, se hicieron inútiles y enemigos de Cristo y asesinos de quienes viven con razón; mas los que conforme a esta han vivido y siguen viviendo son cristianos y no saben de miedo ni turbación. 5. Ahora bien, por qué causa nació hombre de una virgen por la virtud del Verbo conforme al designio de Dios, Padre y Soberano del universo, y fue llamado Jesús –y después de crucificado y muerto resucitó y subió al Cielo, el lector inteligente podrá perfectamente comprenderlo por las largas explicaciones hasta aquí dadas. 6. Por nuestra parte, comoquiera que no sea al presente necesario demostrar ese punto, pasaremos por ahora alas demostraciones más urgentes

Heráclito

Frutos concretos que la piedad debe producir



Todas estas consideraciones no tienen que ser una vacía y abstracta reminiscencia, sino que deben tender efectivamente a someter nuestros sentidos y sus facultades a la razón iluminada por la fe, a purificar el alma que se une cada día más íntimamente a Cristo, y cada vez más se conforma a El y por El obtiene la inspiración y la fuerza divina de que ha menester; y a fin de que sirvan a los hombres de estímulo, cada vez más eficaz, para el bien, la fidelidad al propio deber, la práctica de la religión y el ferviente ejercicio de la virtud, es necesario tener presente esta enseñanza: «Vosotros sois de Cristo, y Cristo es de Dios». Sea, pues, todo orgánico y, por decirlo así, «teocéntrico», si queremos de verdad que todo se enderece a la gloria de Dios por la vida y la virtud que nos viene de nuestra Cabeza divina: «Esto supuesto, hermanos, teniendo la firme esperanza de entrar en el sanctasanctórum o santuario del cielo, por la sangre de Cristo, con la cual nos abrió camino nuevo y de vida para entrar por el velo, esto es, por su carne, teniendo asimismo al gran sacerdote Jesucristo constituido sobre la casa de Dios, lleguémonos a El con sincero corazón, con plena fe, purificados los corazones de las inmundicias de la mala conciencia, lavados en el cuerpo con el agua limpia del bautismo, mantengamos inconcusa la esperanza que liemos confesado… y pongamos los ojos los unos en los otros para incentivo de caridad y de buenas obras»

1 Cor 3,23.
Heb 10,19-24

CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

En el obscuro Medievo



En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permiten mostrar el “barbarismo” medieval

Taddeo Gaddi (h. 1300-1366) fue un pintor y arquitecto italiano de estilo italo-gótico. Como pintor, creó altares y murales y ante todo destaca como alumno y seguidor de Giotto. Como arquitecto, se le atribuye el diseño del Ponte Vecchio

The Angelic Announcement to the Shepherds (1332-38). Fresco, the Baroncelli Chapel, Santa Croce, Florence

Ser o no ser Santo



latín sanctus; griego ἁγίος hagíos, hebreo qadoš ‘elegido por Dios’ o bien ‘diferenciado’, ‘distinguido’

En la tradición cristiana se trata de personas destacadas por sus virtudes y son como modelos capaces de mostrar a los demás un camino ejemplar de perfección. Como, de acuerdo con la Biblia, Dios es amor, la principal virtud de los santos es, consecuentemente, su capacidad para amar a Dios y a los demás seres humanos. La religión cristiana considera además que toda la humanidad está llamada a ser santa y a seguir a los santos, que representan el ejemplo de creencia y seguimiento de Dios, cuya vida puede resumirse en un solo concepto: el amor al ser supremo

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también la capa; y al que te precisare a ir cargado mil pasos, ve con él dos mil más: da al que te pidiere; y al que quiera pedirte prestado, no le vuelvas la espalda». (vv. 38- 42)

En este sentido debe entenderse lo que está escrito: «Ve con él otros dos mil pasos más», como queriendo nuestro Señor con ellos completar el número tres, con cuyo número se significa la perfección; para que siempre tenga presente, el que así obra, que cumple perfectamente lo justo. Por lo que explicó este precepto con tres ejemplos, y en este tercero, que es simple, añadió dos, para que se completase el tercero. O quiso expresar con eso que en sus preceptos se sube de lo tolerable a lo más difícil. Así es que primero manda presentar la otra mejilla, cuando fuese herida la derecha, a fin de que estés preparado a tolerar menos de lo que ya has sufrido. Después, al que quiere quitar la túnica, manda que se le entregue también la capa, o el vestido, según otra versión, lo cual parece ser lo mismo o no mucho más. En tercer lugar, dice que a los mil pasos deben añadirse otros dos mil, lo cual completa el doble. Pero como es poco no hacer daño a otro, si no se agrega algún beneficio, añade: «Da al que te pidiere»

San Agustín, de sermone Domini, 1, 19

Bart Ehrman

Bart Ehrman, ateo

concluye en un artículo del siguiente modo:

“Uno bien puede elegir resonar con las preocupaciones de nuestros críticos culturales modernos y postmodernos de la religión establecida (o no). Pero seguramente el mejor modo de promover tal agenda no es negar lo que prácticamente cada historiador sano del planeta -cristiano, judío, musulmán, pagano, agnóstico, ateo, lo que quieras- ha llegado a concluir basado en un rango de sólida evidencia histórica. Sea que nos guste o no, Jesús ciertamente existió”

Bart Ehrman, «Did Jesus Exist?», Hufington Post, March 20, 2012