los Cristianos tenemos el deber de formarnos y conocer a fondo nuestra fe, pues como nos lo dijo nuestro primer Papa, el apóstol San Pedro: estad “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (1 Pe 3,15)
La pornografía en el matrimonio, muchos matrimonios han recurrido a las películas pornográficas usando como excusa que no es perjudicial si tales videos los estimulan mutuamente dentro del matrimonio.
La pornografía en el matrimonio definitivamente es algo que ofende a Dios, así vemos que la palabra de Dios no aprueba tal cosa, porque ella habla claramente de huir de la fornicación . El Apóstol Pablo en 1 Corintios 6:18 dice: ” Huid de la fornicación”. La palabra fornicación viene del griego: Porneia, de donde se desprende la palabra pornografía. Porneia en la Biblia se usa para describir una relación sexual ilícita. La palabra PORNOS, denota a un hombre que se entrega a la fornicación o a toda inmoralidad sexual. La pornografía en el matrimonio y en su totalidad explota los deseos carnales y lujuriosos y no nos estimula a una relación pura y genuina. La pornografía en el matrimonio lleva a la adicción y a un profundo vacío que termina quitando la paz. La Biblia habla en 1 Tesalonicences 4:4, 5 lo siguiente ” Que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia como los que no conocen a Dios”.
“Llena de gracia, el Señor es contigo”: Las dos palabras del saludo del ángel se aclaran mutuamente. María es la llena de gracia porque el Señor está con ella. La gracia de la que está colmada es la presencia de Aquel que es la fuente de toda gracia “Alégrate Hija de Jerusalén el Señor está en medio de ti” (So 3, 14, 17a). María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es “la morada de Dios entre los hombres” (Ap 21, 3) “Llena de gracia”, se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que entregará al mundo
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.
EVANGELIO Lc 18, 9-14.
El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
EN aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: “Oh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”. El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “Oh, Dios!, ten compasión de este pecador”. Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
El pez. En griego se dice «IXTHYS» (Ijzýs). Puestas en vertical, estas letras forman un acróstico: «Iesús Jristós, Zeú Yiós, Sotér» = Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador. Acróstico es una palabra griega que significa la primera letra de cada línea o párrafo. Es un símbolo muy difundido de Cristo, emblema y compendio de la fe cristiana.
Colosenses 3:1 Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.3:2 Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios.3:4 Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con él.3:5 Por tanto, mortificad cuanto en vosotros es terreno: fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y la codicia, que es una idolatría,3:6 todo lo cual atrae la ira de Dios sobre los rebeldes, 3:7 y que también vosotros practicasteis en otro tiempo, cuando vivíais de ese modo 3:8 Mas ahora, desechad también vosotros todo esto: cólera, ira, maldad, maledicencia y obscenidades, lejos de vuestra boca.3:9 No os mintáis unos a otros, pues despojados del hombre viejo con sus obras,3:10 os habéis revestido del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador,3:11 donde no hay griego y judío; circuncisión e incircuncisión; bárbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todo y en todos.3:12 Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia,3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.3:14 Y por encima de todo esto, revestíos del amor, que es el broche de la perfección.3:15 Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados formando un solo cuerpo. Y sed agradecidos.3:16 La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instruíos y amonestaos con toda sabiduría, cantando a Dios, de corazón y agradecidos, salmos, himnos y cánticos inspirados 3:17 Todo cuanto hagáis, de palabra y de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él
Jesús, Divino prisionero del amor,cuando considero Tu amor y cómo Te has anonadado por mí, mis sentidos desfallecen. Encubres Tu Majestad inconcebible y Te humillas rebajándote a mi,un ser miserable. Oh Rey de la Gloria, aunque ocultas Tu hermosura,el ojo de mi alma desgarra el velo. Veo a los coros de ángeles que te honran incesantemente y a todas las potencias celestiales que Te alaban sin cesar y que Te dicen continuamente: Santo, Santo, Santo. Oh ¿Quién comprenderá Tu amor y Tu misericordia insondable hacia nosotros? Oh prisionero del amor, encierro mi pobre corazón en este tabernáculo para adorarte sin cesar día y noche. Aunque estoy físicamente lejos de Ti,mi corazón esta siempre Contigo. Nada puede impedir mi amor hacia Ti. No existe ningún obstáculo para mí. Oh Jesús Te consolare por todas las ingratitudes, por las blasfemias, por la tibieza, por el odio de los impíos, por los sacrilegios. Oh Jesús, deseo arder como víctima pura y anonadada delante del trono de Tu escondite. Te ruego incesantemente por los pecadores agonizantes
Alguien pudiera entristecerse y decir: Jesucristo derramó su Sangre en su pasión, rociando con ella a los fieles que entonces vivían; pero nosotros que aún no habíamos nacido, ¿Acaso hemos sido privados de gracia tan inmensa? Consolaos ¡Oh cristianos!, la sangre del Salvador ha sido vertida por vosotros, lo mismo que por los fieles de aquel tiempo. Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)